El presidente Javier Milei y su equipo político comenzaron a delinear una estrategia electoral con la mirada puesta en las elecciones de 2027, bajo una lógica que comparan con el camino recorrido por la selección argentina dirigida por Lionel Scaloni: priorizar el resultado por encima de las formas y utilizar todas las herramientas disponibles para alcanzar el objetivo.
Según este enfoque, el oficialismo entiende que para evitar un eventual regreso a una situación económica y política que considera negativa necesita lograr la reelección presidencial. En ese marco, dentro del espacio libertario reconocen que será necesario recurrir a distintas alternativas, desde acuerdos políticos hasta medidas económicas, con tal de consolidar el respaldo electoral.
La comparación con la “Scaloneta” se basa en la idea de un equipo que logró resultados positivos a través de diferentes caminos: con momentos de alto rendimiento, pero también apelando a la adaptación, la estrategia y la capacidad de resolver situaciones complejas durante los partidos.
La economía como eje de la estrategia
Uno de los principales pilares del plan oficial será el desempeño económico. En el Gobierno confían en que una inflación descendente, estabilidad cambiaria y una recuperación gradual de la actividad serán factores determinantes para fortalecer la imagen presidencial.
En ese escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, ocupa un rol central dentro de la estrategia oficial. Desde el Ejecutivo destacan su capacidad para anticiparse a los movimientos del mercado, como ocurrió con los anuncios vinculados al financiamiento de los compromisos de deuda previstos para los próximos años.
Además, el Gobierno apuesta a que las inversiones anunciadas comiencen a transformarse en obras concretas. Entre los proyectos mencionados se encuentran los vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la reactivación de la Hidrovía y trabajos de infraestructura vial en distintas regiones del país.
Acuerdos políticos y reformas
En el plano político, el oficialismo busca fortalecer la conducción interna de Karina Milei, quien es considerada una pieza clave en la organización electoral y territorial del espacio.
También mantiene como figura estratégica a Santiago Caputo, cuya línea de acción apunta a establecer acuerdos con distintos sectores políticos cuando sean necesarios, dejando en segundo plano la idea inicial de una expansión exclusiva de La Libertad Avanza.
En ese marco, Diego Santilli aparece como uno de los dirigentes encargados de avanzar en negociaciones vinculadas a la reforma electoral y al diálogo con gobernadores por cuestiones como la distribución de recursos.
Entre las herramientas que analiza el Gobierno se encuentran cambios en el sistema electoral, incluyendo la eliminación de las PASO y la posibilidad de utilizar listas colectoras, una alternativa que permitiría sumar apoyos de distintos espacios políticos.
El objetivo: ganar en primera vuelta
Dentro del entorno presidencial consideran que una eventual segunda vuelta podría generar una alianza entre sectores opositores al oficialismo y transformar la elección en una disputa más compleja.
Por ese motivo, la meta planteada por la mesa política del Gobierno sería alcanzar una victoria en primera vuelta, evitando un escenario de mayor incertidumbre electoral y económica.
Para lograrlo, el oficialismo planea avanzar en tres líneas principales: recuperar la iniciativa comunicacional, acelerar proyectos económicos que muestren resultados concretos y enviar al Congreso paquetes de reformas estructurales, entre ellas modificaciones vinculadas al Banco Central y al sistema electoral.
Optimismo oficial y escenarios económicos
Milei ya habría planteado ante sus equipos de trabajo distintos escenarios posibles para 2027 según la evolución de la economía. El escenario más moderado contempla un crecimiento cercano al 3%, mientras que otras proyecciones internas estiman una expansión de alrededor del 5%, e incluso una alternativa más optimista con un crecimiento de entre 5% y 7%.
Desde el oficialismo creen que una mejora económica sostenida podría permitir una elección favorable y una victoria amplia.
A ese panorama suman factores políticos como las investigaciones judiciales que involucran a dirigentes vinculados al kirchnerismo y las disputas internas dentro de la oposición, especialmente entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof.
Con una narrativa asociada al éxito deportivo de la selección argentina, Milei busca instalar una idea de conducción basada en la perseverancia y la búsqueda del resultado. La comparación con la “Scaloneta” se convirtió así en parte del discurso oficial para representar una estrategia electoral que apunta a sostener el poder más allá de los obstáculos que puedan aparecer en el camino.
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