El Gobierno nacional mantiene vigentes las restricciones operativas y de circulación para los periodistas acreditados en la Casa Rosada, a poco más de un mes de la reapertura de la sala de prensa de Balcarce 50. El nuevo esquema incluye limitaciones estrictas para movilizarse hacia los patios y despachos oficiales, controles minuciosos de ingreso por parte de la Casa Militar y la suspensión temporal de las conferencias de prensa del jefe de Gabinete.
El estado de la sala de prensa y los accesos
El margen de maniobra de los trabajadores de los medios de comunicación es limitado en el interior del edificio gubernamental. La sala de cronistas carece de aire acondicionado y de calefacción. Asimismo, las autoridades prohibieron los accesos al balcón que conecta con los salones de los Científicos y Eva Perón, cuyas puertas vidriadas fueron esmeriladas por orden oficial.
Las prohibiciones de circulación alcanzan también al sector donde se ubica la oficina del asesor presidencial Santiago Caputo y de otros funcionarios del Poder Ejecutivo. En la planta baja, los periodistas tienen vedado el acceso al Patio de las Palmeras, un punto utilizado históricamente para cubrir los ingresos de las comitivas oficiales por la explanada de la calle Rivadavia, y área que alberga dependencias del Ministerio del Interior y de la Jefatura de Gabinete.
La reconstrucción del nuevo protocolo de control
Según la reconstrucción efectuada por el periodista Jaime Rosemberg para el diario La Nación, el ingreso al palacio de Gobierno exige ahora que cada cronista anuncie su nombre, exhiba su Documento Nacional de Identidad (DNI) y acceda exclusivamente por la puerta de Balcarce 78. Esta vía se diferencia del ingreso regular de Balcarce 24, reservado para los funcionarios públicos y los visitantes institucionales.
Rosemberg detalló en su informe que los ingresantes deben superar un escáner y una revisión minuciosa a cargo de un agente de seguridad. En esa instancia, el personal de Casa Militar entrega la credencial de acreditado, la cual debe portarse de manera obligatoria en todo momento y devolverse al retirarse del edificio, modificando la metodología previa donde cada periodista conservaba su credencial. Además, los agentes de la Casa Militar vigilan los movimientos de los profesionales en los pasillos linderos.
El origen judicial del conflicto
Las medidas restrictivas comenzaron luego de una denuncia penal de la Casa Militar contra dos periodistas de la señal TN por filmaciones en los pasillos de la sede gubernamental mediante dispositivos ópticos de grabación. A pesar de que el juez federal a cargo de la causa desestimó la denuncia el pasado 13 de mayo, el Poder Ejecutivo resolvió dar continuidad a las limitaciones de tránsito.
La actividad informativa sufrió otra modificación debido a la interrupción de los encuentros de prensa. Tras el restablecimiento del acceso a los cronistas luego de once jornadas de prohibición total, la Jefatura de Gabinete concretó una última reunión informativa el pasado 8 de mayo para presentar a las autoridades de Seguridad y de Economía. Desde esa fecha, el Gobierno nacional no retomó las rondas de preguntas con los medios acreditados.
