Ante la confirmación de nuevos casos de fiebre hemorrágica argentina (FHA) en la provincia de Córdoba, el Ministerio de Salud, a través del Departamento de Zoonosis de la Dirección de Jurisdicción de Epidemiología e Integración de Niveles, recuerda la importancia de la vacunación contra esta enfermedad.
Esta inmunización está indicada para todas las personas de entre 15 y 65 años que viven y/o trabajan en los departamentos General Roca, Juárez Celman, Marcos Juárez, Roque Sáenz Peña, Río Cuarto, General San Martín, Tercero Arriba y Unión.
En lo que va del año, se confirmaron seis casos de FHA en la provincia de Córdoba, cinco de ellos en el mes de mayo.
Del total de pacientes, tres residen en el departamento Unión (dos en Bell Ville y uno en San Antonio de Litín), uno en San Justo (Saturnino María Laspiur) y uno en General San Martín (Arroyo Algodón).
Además, un caso corresponde a un transportista, oriundo de otra provincia, que recorrió distintas localidades de los departamentos Unión y Marcos Juárez y de la provincia de Santa Fe.
La totalidad de los pacientes recibió atención médica en establecimientos públicos de la provincia, presentaron evolución favorable y en la actualidad dos permanecen internados.
En este marco, se recomienda a los equipos de salud fortalecer las acciones de vigilancia, diagnóstico oportuno y control de esta enfermedad, especialmente durante esta época del año en la que se registra un aumento estacional de casos.
Síntomas y medidas de prevención
La FHA presenta síntomas fuertes como la fiebre y alteraciones neurológicas, renales, cardiovasculares y/o en la sangre que, sin tratamiento, pueden evolucionar hacia la muerte.
El comienzo de la enfermedad es inespecífico, con decaimiento, falta de apetito, dolor de cabeza y fiebre moderada. Posteriormente, se agregan dolores musculares, articulares, en el abdomen y detrás de los ojos, mareos, náuseas y vómitos.
Pueden presentarse hemorragias en nariz o encías. Los signos neurológicos frecuentes son irritabilidad, somnolencia y temblores.
Al respecto, la aplicación de la vacuna Candid#1 es la principal medida preventiva para esta enfermedad, y corresponde a los grupos ya mencionados.
Vale aclarar que la vacuna no debe aplicarse a personas embarazadas o que estén amamantando, ni a personas con inmunosupresión, enfermedades agudas o crónicas descompensadas. Tampoco se recomienda colocarla a quienes hayan recibido en el último mes otras vacunas o gammaglobulina.
Asimismo, las personas que reciban la aplicación de Candid#1 durante el mes siguiente no podrán colocarse otra vacuna y gammaglobulina.
Cabe destacar que, además de la vacunación, a trabajadores y trabajadoras rurales se les aconseja una higiene cuidadosa, principalmente de las manos y cambio de ropa, durante y luego de la permanencia en lugares donde puedan vivir los roedores.
También se aconseja usar calzado cerrado y ropa que cubra todo el cuerpo cuando concurra al campo; usar guantes al trabajar, en especial al manipular partes de maquinarias agrícolas.
Asimismo, se recomienda mantener desmalezados los alrededores de la vivienda para evitar que los roedores se acerquen a ella.
También hervir las verduras que se recolectan, conservar los alimentos en recipientes cerrados y no introducir tallos, hojas o granos en la boca.
Sobre la fiebre hemorrágica argentina
Se trata de una enfermedad viral aguda grave, causada por el virus Junín. Este virus se encuentra en la saliva, la orina y la sangre de algunos roedores; y el contagio ocurre cuando las personas entran en contacto con el ambiente contaminado y adquieren la infección a través de pequeñas heridas de la piel o mucosas o por inhalación a través de aerosoles. La transmisión interhumana es excepcional.
La FHA se presenta en una extensa región del país, que abarca parte de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa. Afecta a las personas que viven o trabajan en zonas endémicas, tanto rurales como urbanas y periurbanas, donde habita el roedor Calomys musculinus que actúa como reservorio del virus.
Esta especie construye nidos principalmente en campos cultivados, malezas del borde de los alambrados, caminos, vías férreas, aguadas de los molinos, bordes de ríos y arroyos.
Actualmente, el único tratamiento para la FHA es el plasma inmune de convaleciente, que debe administrarse en los primeros ocho días de evolución de la enfermedad y se obtiene exclusivamente a partir de donantes que hayan cursado la enfermedad.
