Alertan sobre trastornos del eje intestino-cerebro en bebés

Especialistas advirtieron que cuadros como cólicos, regurgitación y estreñimiento en los primeros meses de vida podrían estar vinculados a trastornos funcionales digestivos asociados al denominado eje intestino-cerebro. El impacto alcanza tanto a los bebés como a sus familias.

Alertan sobre trastornos del eje intestino-cerebro en bebés

Especialistas advirtieron que los cólicos, el llanto persistente y otros trastornos digestivos en bebés podrían estar vinculados al eje intestino-cerebro y afectar también la dinámica familiar.

Los episodios de llanto inconsolable, irritabilidad, cólicos y malestar digestivo en bebés durante los primeros meses de vida podrían estar relacionados con los llamados trastornos del eje intestino-cerebro (TECI), una condición funcional que afecta al sistema digestivo y que, según especialistas, representa uno de los principales motivos de consulta pediátrica.

Estos trastornos, que pueden aparecer desde el nacimiento hasta los 6 o 9 meses e incluso extenderse durante el primer año de vida, incluyen síntomas frecuentes como regurgitación, estreñimiento y cólicos, sin que existan causas anatómicas, estructurales o bioquímicas que los expliquen.

De acuerdo con expertos en gastroenterología infantil, el origen de estos cuadros responde a una compleja interacción entre el sistema nervioso, el aparato digestivo y la microbiota intestinal, fenómeno conocido como eje intestino-cerebro.

Durante esta etapa, el organismo del lactante aún se encuentra en pleno desarrollo. La microbiota intestinal, la motilidad digestiva, la respuesta inmunológica y la sensibilidad al dolor todavía están madurando, lo que favorece la aparición de estos trastornos funcionales.

Además del malestar físico en el bebé, los especialistas remarcan que estas situaciones generan preocupación, angustia y estrés en madres, padres y cuidadores, afectando la dinámica familiar, el descanso y el vínculo cotidiano.

“La angustia de los padres y el llanto persistente del bebé generan un círculo difícil de manejar que repercute en toda la familia”, explicó la Dra. Karina Leta, especialista en gastroenterología infantil del Hospital de Clínicas José de San Martín. En ese sentido, destacó la importancia de la contención emocional, la escucha y una adecuada evaluación médica.

Por su parte, el Dr. Lucio González, jefe de Docencia e Investigación del Hospital de Niños de San Justo, señaló que es fundamental consultar al pediatra ante síntomas reiterados como cólicos intensos, regurgitaciones frecuentes, dificultad para evacuar o heces dolorosas, con el objetivo de confirmar el diagnóstico y descartar signos de alarma.

Los especialistas aclararon que muchos de estos cuadros forman parte del proceso madurativo del sistema digestivo y suelen resolverse espontáneamente. Sin embargo, advirtieron que la presencia de fiebre, sangrados o pérdida de peso requiere estudios específicos.

En cuanto al tratamiento, remarcaron que el abordaje debe priorizar la contención familiar, evitar la medicalización innecesaria y promover la lactancia materna, debido a su impacto positivo sobre la microbiota y el desarrollo inmunológico del bebé.

Asimismo, indicaron que en algunos casos pueden utilizarse leches medicamentosas especialmente formuladas para estos trastornos, las cuales demostraron resultados positivos en la disminución de los episodios de llanto, gases y dificultades digestivas.

Según un estudio argentino realizado en condiciones de práctica real, la utilización de estas fórmulas redujo significativamente el llanto diario, las molestias para evacuar y el malestar por gases, mejorando la calidad de vida tanto de los lactantes como de sus cuidadores.

La cobertura integral de estas leches está contemplada por la Ley Nacional 27.305, vigente desde 2016, siempre que exista indicación médica profesional.

Hacia una elección histórica en el Colegio Nacional de Monserrat

Salir de la versión móvil