Una investigación dirigida por la jueza Cecilia Ferrero, publicada por el Centro Núñez, analizó las sentencias de los juzgados de Familia de la ciudad de Córdoba entre los años 2022 y 2024. El estudio determinó que el 63% de los divorcios se concretan cuando los cónyuges tienen entre 41 y 60 años de edad, lo que sitúa la mayoría de las rupturas en la etapa de madurez de la vida.
Radiografía del perfil sociodemográfico
El relevamiento detalla que un 19% de los cónyuges tiene entre 31 y 40 años al momento de la sentencia, mientras que un 10% se divorcia entre los 61 y 70 años. En cuanto a la composición de las parejas, el 99,7% de los casos analizados correspondió a matrimonios heterosexuales y solo el 0,3% a matrimonios igualitarios.
Respecto a quién toma la iniciativa, el informe señala que son mayoritariamente las mujeres quienes inician los procesos en vínculos que han durado entre 20 y 30 años. Por el contrario, los hombres suelen iniciar la demanda en matrimonios más breves, ya sea menores a un año o con una duración de entre 5 y 6 años.
Frecuencia y duración de los vínculos
La investigación muestra un cambio significativo en la dinámica social de la provincia. Mientras que entre 2000 y 2004 se registraba un divorcio por cada tres matrimonios, los datos actuales indican que se dicta una sentencia de divorcio por cada 1,7 casamientos celebrados.
Otros datos relevantes del estudio incluyen:
- Duración promedio del matrimonio: se ubica en los 14 años.
- Separación de hecho: el tiempo medio transcurrido desde la separación hasta la sentencia es de 6,5 años, aunque en el 64,5% de los casos el trámite se completa en menos de cinco años.
- Tipos de proceso: el 50,8% de las causas se inicia de manera unilateral, mientras que el 49,2% son procesos bilaterales o por mutuo acuerdo.
“De la totalidad de datos recabados y analizados, es posible mencionar que la duración promedio de los matrimonios fue de 14 años y que los procesos de divorcio se llevaron a cabo en la etapa de madurez de la vida de los cónyuges”, señala el informe.
El cuidado de los hijos y la paridad
El estudio también detectó la persistencia de estructuras tradicionales en el cuidado de la descendencia. Tras la disolución del vínculo, en el 39% de los casos los hijos residen principalmente en el domicilio materno. Solo en el 8,7% de las causas los hijos permanecen en el hogar paterno, mientras que el 25% de las parejas pactó un cuidado personal bajo la modalidad alternada.
Simplificación del trámite legal
Desde la reforma del Código Civil y Comercial en 2015, el proceso se ha vuelto más sencillo y menos burocrático. Actualmente, no es necesario explicar las causas de la ruptura ni esperar un período de tiempo determinado desde la celebración del matrimonio para solicitar la disolución. Esta autonomía permite que las demandas sean más directas, eliminando requisitos temporales que anteriormente obligaban a las partes a esperar hasta tres años desde la separación de hecho.
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