Toyota trabaja en una nueva pick up que buscará ocupar un espacio inédito dentro de su gama regional. El proyecto se ubicará por debajo de la Hilux y tendrá un perfil más urbano, recreativo y familiar, apoyado en una arquitectura monocasco en lugar del chasis de largueros tradicional.
La futura camioneta usará la plataforma TNGA-C, la misma familia estructural del Corolla Cross. Esta base permitirá un comportamiento más cercano a un SUV, con mayor confort de marcha y un enfoque pensado para uso diario antes que para trabajo exigente, algo que busca diferenciarla claramente de la Hilux.
Motor 2.0 de 176 CV para la entrada de gama y una versión híbrida
Las versiones más accesibles tomarían el conocido motor 2.0 Dynamic Force, una mecánica ya probada dentro del catálogo de la marca. En esta aplicación rendiría unos 176 CV y 21,3 kgfm de torque, pensada para quienes no busquen un sistema electrificado.
El dato más llamativo del proyecto es la posible llegada de una versión PHEV flex, que combinaría un motor 2.0 con dos motores eléctricos para alcanzar una potencia cercana a los 223 CV. Se menciona además una batería de 13,6 kWh que permitiría recorrer hasta 86 kilómetros en modo totalmente eléctrico.
Prototipos en rutas de Brasil y lanzamiento en 2027
El desarrollo ya está en una etapa avanzada: se vieron unidades de prueba circulando por rutas del estado de San Pablo. Según trascendió, el lanzamiento comercial podría concretarse durante el primer semestre de 2027, aunque todavía resta definir versiones y equipamiento.
La estrategia comercial apunta directamente a competir con Fiat Toro, una de las pick ups compactas y medianas monocasco más vendidas de la región, la Chevrolet Montana y por qué no también a la Ford Maverick, la más completa del segmento . La combinación de carrocería de pick up con plataforma de SUV busca atraer a usuarios que priorizan confort y tecnología por sobre la capacidad de trabajo extremo.
