Por culpa de la Scaloneta
Pasaron ya tres años y medio, de cuando el asesino y abusador Roberto Carmona protagonizó uno de los episodios más violentos de los últimos años en nuestra ciudad. Fue durante la tarde del 13 de diciembre del 2022 y mientras casi todas y todos disfrutábamos del triunfazo de la Selección de Futbol por 3 a 0 frente a Croacia en el Mundial de Qatar. Recordemos que seis guardiacárceles chaqueños lo habían traído a una “visita conyugal”, y en esas circunstancias Carmona se escapó, se subió al taxi de Javier Bocalón, a quien apuñalo en el cuello y mató, para luego intentar huir a pie. La Cámara Octava del Crimen ya juzgó y condenó a Carmona a otra prisión perpetua en el 2024, pero quedó pendiente el juicio a su mujer y a los penitenciarios, quienes estuvieron varios meses detenidos en Bouwer, acusados de haber facilitado el escape de Carmona.
Según confirmó ahora la misma Cámara Octava, el nuevo juicio se hará en principio el 28, 29 y 30 de octubre venideros, con jurados populares, con el fiscal Hugo Almirón llevando adelante la acusación y con la querella de la familia Bocalón, pero sin reclamo civil al menos en este proceso. Por ahora, no se gestionó ningún abreviado y los imputados podrían recibir eventualmente condenas de carácter condicional. Además de AngelaEtudiez (pareja de Carmona), serán juzgados David Bravo, Walter Gómez, Leandro Gonzales, Juan Penayo, Liber Salinas y Jorge Sanchez. Mientras para la mujer se mantiene la acusación de intencionalidad en la ayuda a Carmona, para los guardiacárceleses culposa por presunta negligencia y porque en vez de estar custodiando al asesino, estaban entretenidos mirando el partido de la Scaloneta.
Cartas echadas
Queda claro que casi no hay historias lindas en Tribunales, simplemente porque se juzgan asesinatos, femicidios, abusos, robos, estafas, arrebatos, y un sinfín de delitos con víctimas y damnificados, además de hechos muchas veces aberrantes y siniestros. Tal es el caso que involucra a Fernando Albareda, quien podría ser condenado a prisión perpetua por presuntamente haber matado a su propia madre, Susana Montoya. El crimen sucedió el 1 de agosto del 2024 en la vivienda de la mujer, en barrio Ampliación Poeta Lugones. La imputación es la de homicidio calificado triplemente por el vínculo, alevosía y codicia. De yapa, también está acusado por falso testimonio. Según la autopsia, Susana Montoya recibió un duro golpe en la cabeza y luego fue estrangulada.
El juicio se hará en la Cámara Sexta del Crimen, muy posiblemente a principios del 2027, y será con jurados populares. La investigación que en su momento llevó adelante el fiscal Juan Pablo Klinger fue meticulosa y pudo recoger pruebas difíciles de rebatir. Recordemos que ni bien sucedió el hecho, Fernando Albareda realizó muchas declaraciones periodísticas, en las que se refería al femicidio de su madre como un supuesto hecho de robo, y ensayando una coartada que apenas le duró unos pocos días. Al “lado B” de este caso hay que buscarlo en una reparación de $76.000.000 que la víctima iba a cobrar por el horrendo crimen de su ex marido, el policía Ricardo Fermín Albareda, víctima del Terrorismo de Estado, brutalmente torturado en la Casa de Hidraúlica (cerca del Dique San Roque), asesinado y desaparecido. Pero también, en una historia familiar que a partir de aquel episodio, quedó marcada para siempre por circunstancias no resueltas y aparentemente plagadas de resentimientos. Así las cosas, en lo que estrictamente referido al femicidio de Susana Montoya, y siendo muy realistas, la defensa de Fernando Albareda deberá esperar algún milagro que eventualmente puedan hacer los abogados Mario Gregorio y Claudio Juárez Centeno. A priori, las cartas parecieran estar echadas.
