El “Tío” Ponsati: a diez años, lo recordamos en cada página

Transcurrida una década desde su partida, el Cispren rendirá homenaje al histórico director y fundador de Hoy Día Córdoba. En este humilde texto se hará un repaso por la historia del hombre que unió la redacción con la lucha gremial y formó a generaciones de periodistas bajo la premisa de buscar "la verdad detrás de lo establecido".

El “Tío” Ponsati: a diez años, lo recordamos en cada página

Esta tarde se realizará el homenaje que consistirá en la lectura de materiales sobre él y de él. La actividad comienza a las 19.

El periodismo cordobés —tanto el de quienes caminaron a su lado como el de quienes seguimos encontrándolo en las historias y recuerdos de sus pares— hoy levanta la pluma para recordar a una de sus figuras más íntegras y fundamentales. En esta ocasión, la invitación proviene del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren) para participar de una jornada de homenaje. El encuentro se llevará a cabo esta tarde a las 19 en la sede gremial de Obispo Trejo 365, precisamente en el Centro de Documentación “Juan C. Garat”, un sitio que resguarda la memoria que él mismo ayudó a construir. Allí estará presente su compañera, la abogada María Elena Mercado, y referentes como Guido Dreizik, en un encuentro donde la palabra circulará a través de las lecturas de sus materiales y la proyección de un video con algunas de sus grandes reflexiones.

En homenaje al dirigente sindical, al maestro y al creador del diario

Ponsati fue una figura clave en la historia de la prensa cordobesa, en 1997 integró el grupo fundador del diario que hoy estás leyendo, proyecto que llevó adelante junto a sus entrañables amigos Roberto Propatto y Mario Capeluppo, entre otros. . Desde entonces y hasta el final de su prolífica trayectoria, se desempeñó como director periodístico, convirtiendo la redacción en una verdadera escuela para generaciones de comunicadores. 

La huella que el “Tío” dejó en las páginas de Hoy Día Córdoba trasciende el rol de dirección. Quienes trabajaron con él lo recuerdan por su exigencia y su mirada crítica, pero también por su profundo compromiso con la vocación periodística. Era quien te acompañaba en el cierre de la redacción, el último en irse, cuando el diario quedaba finalmente armado.

Esa impronta se explica en su concepción del diario como un espacio de resistencia y análisis crítico. Durante casi dos décadas, lideró a las nuevas generaciones de periodistas, compartiendo sus amplios conocimientos y su vasta experiencia, siempre dispuesto a transmitir su sabiduría sobre el oficio y la vida. En este medio publicó durante años su columna “Panoramas”, donde analizaba con precisión la realidad política cordobesa y nacional, textos que más tarde fueron compilados en un libro editado por el gremio.

Su llegada a la fundación de este diario fue el corolario de una carrera que comenzó en su Tucumán natal en 1959, en el diario Noticias, para luego radicarse en Córdoba en 1962. Trabajó en redacciones emblemáticas como Últimas Noticias y el diario vespertino Córdoba.

Sin embargo, para quienes no tuvieron el honor o la suerte de cruzarlo, una mirada a sus fotografías permite advertir que el “Tío encarnaba cada una de las palabras narradas. No hay imagen en la que no aparezca atento a los textos, leyendo o revisando materiales, concentrado en el trabajo diario, como si en ese gesto quedara también su manera de habitar el oficio.

Esa mirada sobre el oficio quedó reflejada en las palabras de César Arese, amigo y prologuista de su libro, que pueden encontrarse en el archivo del Cispren o al revisar los textos allí resguardados: “Ponsati es un periodista que no se formó en ninguna escuela de periodismo, sino que se formó leyendo, pensando, escribiendo y en el olor de la tinta y en la mugre de las redacciones, dicho esto en el buen sentido de la palabra”. Esa autenticidad fue la que imprimió en la dirección de este diario, donde su letra, como destacó Arese, fue siempre una “letra que no se vende ni se compra”.

En el año 2014, el periodista Juan Uriarte realizó una selección de los “Panoramas”, textos de opinión que Ponsati publicó con regularidad semanal en este diario. Si bien la existencia de la columna se remonta a casi dos décadas atrás, son artículos que por su vigencia y certeza analítica nos invitan a considerar este volumen como una historia reciente de la vida política cordobesa y nacional.

Por Viviana Di Campli

La generosidad del “Tío” como formador es recordada por todos los que pasaron por su guía. Él mismo solía evocar sus inicios con una mezcla de humildad y oficio: “luego de meter la pata dos o tres veces, logré sujetarme al sujeto/verbo/predicado y de ahí en más fue cosa de insistir”. Esa perseverancia fue también la que transmitió a las nuevas generaciones, a quienes siempre invitaba a ir un poco más allá de la superficie.

El interés del periodista debe pasar por intervenir en la difusión de la verdad, que nunca es absoluta, sino que a veces está influenciada y a veces deformada por una serie de intereses y por nuestros propios prejuicios, por eso a mí me gusta el periodista que se compromete a buscar un poco más detrás de la verdad establecida(CISPREN, https://www.cispren.org.ar/).

La unidad gremial y la resistencia desde el Sindicato de Prensa

El compromiso con sus compañeros trabajadores fue tan sólido como su vocación periodística. Fue Secretario General del Sindicato de Prensa en 1976, cargo que asumió en un contexto de extrema violencia política antes de la intervención de la Junta Militar. Su paso por el gremio estuvo marcado por la defensa de la organización colectiva, participando activamente en la creación del Movimiento de Recuperación del Gremio de Prensa y el Movimiento Unificado de Prensa (MUP) en 1981, pilares que terminarían concretando la unión entre el Círculo y el Sindicato en lo que hoy conocemos como el Cispren.

Bajo su impulso nació la histórica “Lista Blanca”, con la que buscó imprimir entre los trabajadores la necesidad de defender la libertad y la democracia sindical. Su formación sindical tuvo una escuela de lujo: entre 1964 y 1974 trabajó en el área de prensa del Sindicato Luz y Fuerza, dirigiendo la publicación Electrum, donde participó de momentos históricos junto al imprescindible Agustín Tosco. Esta experiencia forjó su carácter de dirigente honesto y visionario, acompañado por figuras como Luis Reinaudi, Francisco Colombo y Ángel Stival, entre otros.

Luis Reinaudi, su amigo entrañable, recordaba cómo Ponsati ya demostraba su temple durante el Cordobazo en 1969. Siendo trabajador del diario Córdoba, el «Tío» amenazó con no realizar su tarea si no le permitían ser testigo directo de los hechos: “si hoy no salgo a la calle, no laburo. No me voy a quedar encerrado acá”. Con una credencial de prensa improvisada, salió a las calles para vivir en primera persona una de las mayores gestas populares de la historia argentina, demostrando que su compromiso siempre estuvo del lado de los trabajadores.

Sus palabras vuelven a este diario

La historia de Ponsati es también la historia de la resistencia a la dictadura militar. En una entrevista con Graciela Pedraza, recordó el clima previo al golpe como una “ruptura institucional inevitable”, según la Revista Umbrales del sitio de documentación del CISPREN. Como responsable del gremio en marzo de 1976, redactó junto a sus compañeros un comunicado para sostener el orden constitucional, aun en un contexto de peligro latente.

El “Tío” no ocultaba los sentimientos de aquella época: “Me percataba del riesgo de lo que sucedía y estaba razonablemente aterrorizado” expresó en aquella conversación. En las redacciones, el clima se volvía asfixiante entre el tintinear de las teletipos y la certeza de que las listas de represión ya estaban confeccionadas.

Durante los años de plomo, sufrió la censura en el diario Córdoba, donde las directivas prohibían informar sobre detenciones o desapariciones que no fueran confirmadas oficialmente por el Tercer Cuerpo de Ejército. Trabajando en la sección de cables internacionales, sentía la impotencia de conocer la realidad del mundo y no poder reflejar lo que ocurría en su propia ciudad. Esa experiencia de censura y dolor —que incluyó la desaparición de compañeros administrativos del gremio como Luis Alberto Arquez— reforzó su convicción de que el periodismo debía ser una herramienta de verdad.

Años después, esa convicción se materializó en su columna “Panoramas” en este diario. Como se menciona anteriormente, la recopilación de estos textos (2010-2014) fue fruto de la insistencia de sus compañeros, especialmente de Juan Uriarte, a quien Ponsati llamaba “un vasco insistidor”.  La tapa, ilustrada por Crist, captura su imagen despeinada y reflexiva, la misma que este jueves será recordada en el Cispren con el afecto de quienes saben que el «Tío» no se fue del todo, sino que se quedó en cada palabra escrita con honestidad en este diario que él mismo soñó y fundó.

Este recorrido por su vida, su oficio y su huella en la prensa cordobesa también abre un espacio para la memoria compartida. Quienes lo conocieron, lo leyeron o aprendieron de su forma de hacer periodismo están invitados a dejar su recuerdo, su anécdota o su mirada en los comentarios de esta nota. Porque el “Tío” también está presente en esas voces que lo siguen nombrando.

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