La Copa del Mundo se quedó sin representantes locales luego de la dura caída de Estados Unidos frente a Bélgica en el estadio Lumen Field de Seattle. A pesar del polémico indulto a Folarin Balogun que calentó la previa, el combinado belga impuso sus condiciones de principio a fin, silenció a la multitud y sacó su pasaje entre los ocho mejores del torneo.
De esta manera, el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino cerró su participación dejando una imagen deslucida ante su público. La goleada por 4 a 1 no solo significó un fuerte golpe deportivo, sino también un duro revés para las autoridades que habían presionado por la presencia del atacante norteamericano, evidenciando que dentro de la cancha los méritos futbolísticos pesaron más que las influencias externas.
Una superioridad sin discusión
El equipo conducido por Rudi García tomó las riendas del encuentro rápidamente y ahogó cualquier intento ofensivo de su rival. Esa diferencia de jerarquía se plasmó en la red cuando Charles De Ketelaere aprovechó una gran asistencia de Nicolas Raskin para abrir el marcador a los nueve minutos.
La igualdad transitoria llegó tras una falta muy discutida que derivó en un tiro libre de Malik Tillman, pero la ilusión duró un suspiro. Casi de inmediato, Leandro Trossard metió un centro preciso y De Ketelaere volvió a ganar en las alturas para anotar el 2 a 1, dejando en claro el dominio de su conjunto antes del descanso.
Error garrafal para sentenciar la historia
Para el complemento, los estadounidenses adelantaron sus líneas movidos por la necesidad, aunque sin ideas claras para lastimar el arco defendido por Thibaut Courtois. Ante este escenario, Bélgica por retroceder de manera inteligente, cerró los espacios y esperó el momento justo para salir rápido de contragolpe.
El desarrollo se rompió por completo a raíz de un grosero error del arquero Matt Freese, quien salió a cortar lejos de su área y le dejó la pelota servida a Hans Vanaken para marcar el tercero con la valla desguarnecida.
Sobre el cierre, Romelu Lukaku le puso el broche de oro a la jornada con el cuarto tanto definitivo, sellando la eliminación del elenco estadounidense.
