La primera cita de alta intensidad en los Pirineos terminó con una exhibición de jerarquía por parte de Tadej Pogacar. La tercera etapa del Tour de Francia fue una travesía que conectó Granollers (en España) con suelo francés. Allí el esloveno lanzó un ataque decisivo en el tramo final hacia Les Angles, asegurando no solo el triunfo parcial, sino también el liderato en la clasificación general de la competencia.
El ritmo impuesto durante los 195,9 kilómetros fue una constante que fragmentó al pelotón desde el inicio. El UAE Team Emirates, con el respaldo de Isaac del Toro, preparó el terreno perfecto para que su líder diera el golpe de autoridad. Con esta victoria, la número 22 en su historial dentro de la Grande Boucle, Pogacar se posiciona como el hombre a batir, capitalizando los segundos de bonificación necesarios para desplazar al danés Jonas Vingegaard del primer puesto.
Exhibición de jerarquía y control
La carrera estuvo marcada por una lucha encarnizada para consolidar la fuga del día, la cual fue absorbida por el grupo de favoritos a falta de poco más de 10 kilómetros para la meta. El trabajo colectivo del equipo emiratí fue implacable, anulando cualquier intento de sorpresa por parte de los rivales que buscaban desestabilizar la prueba antes de la ascensión decisiva.
El control fue total hasta los metros finales, donde Pogacar mostró una frescura notable para lanzar un sprint devastador. La capacidad de aceleración en la última rampa no dejó opción a sus perseguidores, permitiéndole cruzar la línea de meta con una mínima luz de ventaja que resultó suficiente para llevarse el triunfo y vestirse de amarillo.
El protagonismo regional en la montaña
El podio fue completado por el ecuatoriano Richard Carapaz, quien demostró una vez más su capacidad para las grandes citas y se confirma como uno de los animadores principales de la presente edición. Su actuación ratifica el nivel competitivo que mantiene ante los grandes favoritos de la carrera, manteniéndose cerca en los tiempos y con las piernas necesarias para disputar cada metro de los ascensos venideros.
Por otro lado, la representación colombiana tuvo su cuota de presencia en una jornada compleja: Egan Bernal (17º) intentó una ofensiva valiente a mitad de carrera pero un inoportuno pinchazo cortó su impulso, obligándolo a un desgaste extra para reintegrarse. Mientras tanto, otros nombres como Sergio Higuita (15º) y Harold Tejada (25º) lograron mantenerse en el grupo principal, sorteando el ritmo asfixiante y el desgaste físico que demandó el primer contacto serio con la alta montaña en suelo galo.
