Tras mejorar la calificación crediticia de Argentina, la agencia S&P Global Ratings extendió esa decisión a ocho empresas locales de distintos sectores estratégicos, elevando sus notas de “B-” a “B”. La medida alcanza a compañías vinculadas a la energía, las telecomunicaciones, la infraestructura y los servicios aeroportuarios.
Según explicó la calificadora, las perspectivas para todas las firmas continúan siendo estables y están alineadas con la mejora otorgada al país. Además, destacó que el nuevo escenario refleja mejores condiciones en materia de transferencia y convertibilidad de divisas.
Las empresas beneficiadas por la suba de calificación fueron Aeropuertos Argentina, EDEMSA, Genneia, Pampa Energía, Telecom Argentina, Transportadora de Gas del Sur, YPF Luz y YPF.
S&P señaló que la decisión responde a una reducción de las vulnerabilidades económicas y a una mejora gradual de la liquidez externa del país, factores que, a su juicio, favorecen la continuidad de la recuperación económica. En ese sentido, destacó que estas compañías cuentan con la capacidad suficiente para afrontar sus compromisos financieros incluso en escenarios de estrés vinculados a la deuda soberana.
La agencia también valoró el impacto de la política fiscal del Gobierno nacional y las medidas destinadas a ordenar las cuentas públicas. Según el informe, estas acciones mejoraron el acceso al financiamiento tanto en los mercados de capitales como a través de organismos internacionales, fortaleciendo la posición de liquidez del Estado frente a los vencimientos previstos para 2026 y 2027.
No obstante, la calificadora advirtió que persisten riesgos para los próximos 12 a 18 meses. Entre ellos, mencionó las tensiones que podrían surgir de cara al proceso electoral presidencial de 2027 y la fragilidad que aún presenta la liquidez externa argentina frente a eventuales shocks económicos.
La mejora para las empresas llega pocos días después de que S&P elevara la nota soberana de Argentina de “CCC+” a “B-”. La decisión tuvo un impacto positivo en los mercados financieros, impulsando las acciones argentinas y contribuyendo a una caída del riesgo país hasta los 437 puntos, su nivel más bajo desde 2018.
Además, la semana pasada la calificadora Fitch Ratings también mejoró la nota de la deuda argentina. Por su parte, Moody’s Ratings anticipó que revisará la situación crediticia del país en julio, en una evaluación en la que el mercado espera una nueva mejora.
Las tres principales agencias de calificación influyen de manera decisiva en el mercado global de bonos. Una mejor nota crediticia suele ampliar el universo de inversores dispuestos a adquirir deuda argentina, favoreciendo el financiamiento tanto del Estado como de las empresas y contribuyendo a reducir los costos de endeudamiento.
