Se descompensó y los portones de Villa Allende demoraron su camino al hospital

Una paciente oncológica sufrió una grave descompensación y su traslado demoró 40 minutos porque los cierres municipales impidieron que su hija la asistiera.

Se descompensó y los portones de Villa Allende demoraron su camino al hospital

Las trabas del polémico cerramiento municipal retrasaron la atención de Claudia.

El controvertido plan de seguridad nocturna implementado por la Municipalidad de Villa Allende, que consiste en el cierre de calles a través de13 portones de tres metros de altura en los barrios Lomas Sur y Pan de Azúcar, sumó un capítulo dramático que reactivó las alarmas y el rechazo vecinal. Claudia, una paciente oncologíca que reside en la zona, sufrió una grave descompensación durante la madrugada del pasado domingo y su vida estuvo en peligro debido al bloqueo de las calles y las dificultades para ser asistida por su hija, quien vive a 20 metros pero separada por un portón. 

Claudia, relató a Hoy Día Córdoba la odisea que padeció junto a su hija en un momento donde cada segundo era clave. «Antes de la colocación de los portones, esta calle era como cualquier otra: circulación de dos manos, autos, motos y ningún problema. Ir a lo de mi hija, que vive en diagonal en la manzana de enfrente, tomaba dos minutos cruzando la vereda«, recordó sobre la antigua fisonomía del barrio.

«En la madrugada del domingo me descompensé adentro de mi casa. Estaba totalmente desvanecida, con espuma en la boca, al punto de que no me podían sacar entre tres personas. Mi hija me tomaba el pulso y no me lo encontraba«, detalló la vecina sobre la gravedad del momento. Ante la urgencia, su hija salió en auto a buscarla desde la cuadra trasera (calle Mendoza), intentando hacer el camino más corto. Fue allí donde se encontró con el segundo portón cerrado.

Para empeorar la situación, las obras complementarias dificultaron las maniobras de escape. «Esa calle quedó baja, hicieron cordón cuneta y unos zócalos a los costados que impiden que un vehículo bajito gire en U porque se rompe», denunció la mujer. Su hija se vio obligada a realizar marcha atrás y realizar un desvío que transformó la distancia inicial de 20 metros en una de casi 13 cuadras.

La vecina apuntó directamente contra las estimaciones del Ejecutivo local sobre los tiempos de reacción ante las emergencias. «El intendente decía que esquivar un portón no llevaba más de 5 minutos si venía una ambulancia o alguien a socorrer. Yo le puedo demostrar  que fueron más de 40 minutos de demora para que me asistieran. Si en vez de una bajada brusca de tensión hubiese sido un pico alto, me daba un ACV y con esa demora no llego al hospital«.

Debido a la falta de cobertura en Villa Allende, Claudia tuvo que ser trasladada finalmente hasta el centro de pronta atención Cura Brochero, cerca del CPC en Córdoba, ingresando recién a las 2:00 de la mañana.

Deficiencias en la obra y el pedido de remoción

Además del mal momento de salud que vivió, Claudia expuso serias fallas en la infraestructura instalada por el municipio: «Las cosas están muy mal hechas. Dejaron unos caños en el medio de la calle que si una moto los agarra rápido se mata el conductor, hay un árbol que está por caerse y, para colmo, el otro día vino alguien, le pegó una patada al portón y lo abrió; o sea que tampoco es garantía de seguridad».

Aislada de su propia familia por una estructura de chapa, la mujer confirmó que desde la Municipalidad no ha recibido ninguna respuesta. Tras hacer visible su caso en el grupo de vecinos autoconvocados y recibir el apoyo de los damnificados, su postura es tajante: «La alternativa es que saquen esos portones. Lo único que hacen es alterarle la vida al vecino. Desgraciadamente me tocó a mí porque el portón divide a mi familia y me deja separada literalmente de mi hija, pero no quiero que nadie más vuelva a vivir una situación así».

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