Trabajadores de la empresa láctea La Lácteo expresaron su preocupación por la crítica situación que atraviesa la firma y solicitaron apoyo de las autoridades para evitar el cierre de una compañía con 94 años de historia en la provincia.
En diálogo con Hoy Día Córdoba, Marcelo Matos, empleado con mucha antigüedad, describió un escenario de dificultades económicas, conflictos gremiales y caída de la producción que, según afirmó, se arrastra desde finales de 2023. «Hace ya dos años y medio que venimos en un estado donde La Lácteo viene sufriendo un déficit debido a una guerra que empezó con el gremio», sostuvo.
Según relató, el conflicto se profundizó cuando la empresa solicitó una prórroga de dos días para el pago de salarios y aguinaldos: «La Lácteo pidió dos días para poder pagar aguinaldos y sueldos porque no quería girar cheques en descubierto. Debido a eso, el gremio inició un paro que terminó en 25 días de paro».
De acuerdo con el trabajador, esa medida de fuerza tuvo un fuerte impacto en la actividad productiva de la firma. «La productividad de La Lácteo cayó y no se pudo levantar», afirmó y también vinculó la situación con la crisis que atraviesa el sector lácteo nacional.
A su vez, Matos aseguró que actualmente la empresa enfrenta serias dificultades operativas. «Hoy está la luz cortada. No tenemos producción. No tenemos aportes, no tenemos obra social porque la crisis es grande», expresó.
La actuación de los distintos actores durante el conflicto también fue uno de los puntos cuestionados por el empleado, sobre lo que manifestó: «Hemos sufrido el abandono del gobierno y del gremio, porque nadie nos ha ayudado. De parte del gobierno no tuvimos ninguna ayuda, siendo que el ministerio, pudiendo dictar la conciliación obligatoria, no la dictó», manifestó. Asimismo, sostuvo que el gremio «desapareció». «Al día después de dos años y medio, solamente se ha presentado a la fábrica a pegar panfletos para la votación», agregó, y aseguró que lo que reclama es «la deuda que tiene la empresa con ellos». Mientras tanto, los trabajadores priorizan la continuidad de la fuente laboral.
«Como empleados de La Lácteo, nosotros queremos que nos ayuden a que una empresa de tantos años no cierre como se cerraron todas las empresas hasta el día de hoy, pero somos el resultado de pocas ayudas», agregó.
Respecto de la seguridad en las instalaciones, Matos indicó que los propios empleados realizan tareas de vigilancia ante hechos de vandalismo. «Somos los empleados los que estamos haciendo de guardia para que no nos roben, porque nos han vandalizado todo lo que es la parte generadora, eléctrica, luces y cables«, expresó.
A pesar del complejo panorama, el trabajador consideró que la empresa aún tiene posibilidades de recuperarse. «Gracias a Dios no hay una deuda financiera en cuanto a préstamos. Creo que hoy La Lácteo tiene posibilidad de salir, tiene una posibilidad de resucitar de todo esto», señaló con optimismo.
Matos remarcó que el reclamo surge de los trabajadores y no de la conducción empresaria. «Esto no es un reclamo de la empresa. Es un reclamo como trabajador. Mis compañeros tampoco están cobrando y no queremos una empresa cerrada, queremos seguir trabajando. Todos tenemos familia, hay gente con 40 años en la fábrica», expresó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para visibilizar la situación: «Estamos hablando de una empresa de 94 años en Córdoba que hoy puede cerrar. Lo único que pedimos es ayuda para poder salir adelante».
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