Cómo las mascotas elevan nuestra calidad de vida

Una nota que explora sobre los beneficios significativos que trae la compañía de los animales y su transformación en la vida social de los últimos años

Cómo las mascotas elevan nuestra calidad de vida

Azul Arrascaeta

De nuestra Redacción

La compañía de las mascotas ha sido un constante en la vida de las personas desde siempre, sobre todo en un país como Argentina, pero en los últimos años la decisión de sumar animales a los hogares familiares ha ido en aumento. En un contexto donde la salud y el bienestar ocupan el centro del escenario actual, este fenómeno silencioso pero transformador ha estado ocurriendo en millones de hogares alrededor del mundo. Más allá de la alegría y la compañía que brindan las mascotas, investigaciones científicas vienen revelando que estos fieles compañeros desatan una auténtica revolución en la salud humana.

Esto se ve reflejado en la tendencia de los restaurantes, lugares de entretenimiento e incluso oficinas “pet friendly”, que está ganando terreno demostrando una realidad en la que las mascotas se convierten en parte integral de la vida cotidiana. En ese sentido, y de acuerdo a una encuesta de Kantar en 2022, tres de cada cuatro argentinos comparten su hogar con una mascota, siendo los perros los compañeros más populares.

Por ejemplo, en la Dirección del Campus Virtual de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) se aprobó una iniciativa a fines del año pasado que permite a los trabajadores incorporar a sus mascotas a ese espacio laboral, con el objetivo de generar un clima de bienestar en el desempeño de sus tareas. La misma unidad académica explicó que la decisión se tomó a partir de los datos internacionales que demuestran que “concurrir a trabajar con el animal de compañía crea un clima laboral de bienestar, disminuye el ausentismo e incrementa la productividad”.

También se muestra en crecimiento la decisión de muchas parejas en la actualidad, que optan por formar una familia entre dos junto con sus mascotas. En ese sentido, el sociólogo y psicoanalista, Wlaumir Souza, comentó el año pasado a BBC Mundo que “el cambio de niños a mascotas va acorde al momento actual que vivimos. Tener un hijo requiere mucho tiempo y esfuerzo, lo que puede conllevar ciertas dificultades en la promoción profesional de las mujeres, dado que muchas de ellas abandonan el mercado laboral para cuidar de sus hijos y luego ese regreso sigue lleno de retos”, aseguró. Pero también añadió otros factores, como la situación económica y la inseguridad de criar un hijo en el mundo actual.

Más allá de esas cuestiones, la realidad es que las mascotas, ya sean perros, gatos, pájaros o cualquier otra especie, ofrecen una compañía inigualable. Su presencia constante genera un vínculo emocional que proporciona consuelo y apoyo durante los momentos difíciles, reduciendo el estrés y la sensación de soledad. Los estudios demuestran que la simple acción de acariciar a un animal libera endorfinas, neurotransmisores que actúan como analgésicos naturales, generando una sensación de calma en el cuerpo.

Este tipo de conexión emocional es especialmente valioso para aquellos que enfrentan desafíos emocionales, situaciones difíciles o experimentan la soledad. Eso explica en parte el aumento de mascotas durante la pandemia y el aislamiento. En estudios realizados por los Institutos Nacionales de Salud (NHS) de Estados Unidos junto con el Centro WALTHAM para Nutrición de Mascotas de la Corporación Mars en los últimos años, han demostrado que la interacción con animales disminuye los niveles de cortisol (una hormona relacionada con el estrés) y disminuye la presión arterial. Además de que los animales pueden reducir la soledad, aumentar los sentimientos de apoyo social y mejorar su estado de ánimo.

De igual forma, pasear a un perro, jugar con un gato o cuidar de cualquier mascota implica actividad física regular, por lo que este compromiso contribuye a mantenernos en forma, reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y fortalecer nuestro sistema inmunológico. Además, la responsabilidad de cuidar a una mascota fomenta hábitos de vida más activos, proporcionando estructura y orden en la vida de sus dueños. Por lo que los estudios sostienen que este aspecto es particularmente beneficioso para aquellos que pueden enfrentar desafíos en la gestión del tiempo y la organización diaria. Tener que alimentar, sacar a pasear y cuidar de una mascota promueve la estructura en la vida cotidiana, lo que a su vez puede reducir la sensación de caos y proporcionar un sentido de propósito.

Entonces, podemos afirmar que la ciencia respalda lo que muchos amantes de los animales han experimentado intuitivamente, compartir la vida con una mascota no solo aporta una enorme felicidad emocional, sino que también tiene beneficios tangibles para la salud humana en muchos aspectos. Con datos sólidos que confirman científicamente la conexión entre la presencia de mascotas y el bienestar, es importante entender que estos fieles compañeros no son simples animales de compañía, sino que su presencia constante genera un vínculo emocional muy fuerte que además promueve una vida más saludable y plena.

 

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