Tras varias semanas de demoras en el conteo, incertidumbre política y denuncias de fraude, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó este lunes a Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, como presidenta electa de Perú al finalizar el escrutinio definitivo de la segunda vuelta del 7 de junio.
De acuerdo con el organismo oficial, Fujimori obtuvo el 50,14% de los votos válidos, mientras que su contrincante, el izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, alcanzó el 49,87%. En votos, Fujimori sumó 9.223.396 sufragios, mientras que Sánchez reunió 9.173.755. La diferencia entre ambos fue de apenas 49.641 votos.
Minutos después de conocerse los resultados finales, Fujimori utilizó su cuenta oficial en la red social X para dirigirse a la ciudadanía.
«La ONPE ha llegado al 100% de las actas escrutadas. Ya han sido resueltas todas las observaciones por parte de los JEE. Esperamos la proclamación del JNE con mucha humildad, prudencia y responsabilidad. Cada vez estamos más cerca de iniciar un camino de orden y esperanza para todos los peruanos», escribió.
En este marco, Fujimori, de 50 años, hija mayor del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) y de Susana Higuchi —ambos descendientes de inmigrantes japoneses—, fue primera dama del Perú entre 1994 y 2000, tras la destitución de su madre, y concluyó con éxito su cuarto intento de acceder a la Presidencia, luego de tres derrotas consecutivas en las segundas vueltas de 2011, 2016 y 2021.
Con su victoria, el fujimorismo retorna al Palacio de Pizarro tras 25 años de ausencia en el Poder Ejecutivo. En ese contexto, la nueva gestión enfrentará el desafío de gobernar un país atravesado por una fuerte crisis institucional, marcada por la sucesión de ocho presidentes en los últimos 10 años.
En cuanto a su plan de gobierno, denominado “Perú con Orden”, se estructura en tres ejes: seguridad, economía y área social. En materia de seguridad, propone la creación de Centros de Comando y Videovigilancia en las 24 regiones, el despliegue de 1.000 patrulleros inteligentes y 10.000 cámaras, la construcción de cuatro mega penales bajo administración temporal de las Fuerzas Armadas y la ampliación de las Unidades de Flagrancia Express.
En economía, plantea reducir el déficit fiscal al 1% del PBI hacia 2031 y atraer entre US$5.000 y 7.000 millones anuales de inversión privada. En el plano social, fija como objetivo reducir la pobreza al 15% en cinco años y construir 3.000 colegios.
Sin embargo, Fujimori llega al poder en un contexto de gran descontento social, polarización y apatía ciudadana, reflejado en los más de un millón de votos nulos. En ese escenario, uno de los desafíos de su gestión será canalizar ese malestar social.
A ello se suma su trayectoria política, marcada por el caso “Cócteles”, que la acusó de presunto lavado de activos vinculados a aportes de la constructora brasileña Odebrecht a sus campañas de 2011 y 2016. El proceso derivó en tres períodos de prisión preventiva (2018, 2020 y abril de 2021), con más de 500 días de detención, y fue impulsado por el fiscal José Domingo Pérez, convirtiéndolo en un símbolo del debate sobre la independencia judicial y el uso de la prisión preventiva en Perú.
En ese contexto, el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, informó que la proclamación oficial de los resultados de la segunda vuelta se realizará como máximo el 3 de julio, según indicó el diario La República.
Sánchez, por su parte, reconoció su derrota en las elecciones, aunque insistió que el resultado se produjo de manera “irregular”, y anunció la creación de una coalición de “resistencia” frente a la gestión
