Irán interceptó y desvió tres cargueros en plena tregua con Estados Unidos

La Guardia Revolucionaria iraní atacó embarcaciones comerciales que transitaban por una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Los incidentes ocurrieron mientras continúa el frágil alto el fuego impulsado por Washington.

Irán interceptó y desvió tres cargueros en plena tregua con Estados Unidos

La tensión volvió a crecer en el Estrecho de Ormuz luego de que fuerzas de Irán interceptaran y desviaran tres cargueros en medio de la frágil tregua con Estados Unidos, generando preocupación por el impacto en la seguridad marítima internacional.

Una nueva crisis internacional se abrió este miércoles en el estratégico Estrecho de Ormuz luego de que fuerzas de la Guardia Revolucionaria de Irán interceptaran y desviaran al menos tres buques cargueros en aguas cercanas a la costa iraní. El episodio incrementa la tensión regional y amenaza con deteriorar aún más la tregua vigente con Estados Unidos.

Los incidentes se registraron en medio del anuncio del presidente Donald Trump de extender el alto el fuego, aunque manteniendo restricciones y bloqueos sobre el gobierno de Teherán. La situación reaviva las fricciones en una de las zonas marítimas más sensibles para el comercio energético y la navegación internacional.

Según reportes de la agencia británica de operaciones marítimas UKMTO, dos de las embarcaciones involucradas tenían bandera de Liberia y una tercera estaba registrada en Panamá.

El primer barco identificado fue el carguero Epaminondas, de bandera liberiana y operado por una empresa griega. Su capitán informó que la embarcación fue atacada por una lancha rápida armada que se presentó como perteneciente a la Guardia Revolucionaria iraní.

El ataque ocurrió a unas 15 millas náuticas al noreste de Omán, donde el barco recibió impactos de cohetes y disparos que dañaron el puente de mando. Posteriormente, la nave fue escoltada hacia un puerto iraní. No se reportaron heridos entre los 21 tripulantes, compuestos en su mayoría por ciudadanos ucranianos y filipinos.

El capitán señaló además que el incidente se produjo sin advertencia previa y que el buque contaba con autorización para circular por el estrecho al momento del ataque. La embarcación estaba bajo operación de la compañía griega Technomar Shipping.

Un segundo carguero, identificado como Francesca, con bandera panameña y vinculado a uno de los principales grupos internacionales de transporte marítimo, fue interceptado a unas ocho millas náuticas de la costa iraní. Aunque no sufrió daños materiales ni registró heridos, también habría sido obligado a modificar su curso.

El tercer buque involucrado, el Euphoria, de bandera liberiana, recibió disparos cuando intentaba abandonar el Estrecho de Ormuz. Según los reportes preliminares, quedó detenido frente al litoral iraní.

Horas después de los incidentes, la Guardia Revolucionaria emitió un comunicado confirmando la captura de al menos dos embarcaciones. En el texto, las autoridades iraníes aseguraron que los barcos fueron considerados “infractores” y trasladados hacia territorio nacional.

Desde medios estatales iraníes, entre ellos la agencia Tasnim News Agency, se dejó abierta la posibilidad de nuevas acciones de control naval en la zona, bajo el argumento de proteger la seguridad marítima.

El episodio ocurre pocos días después de que fuerzas estadounidenses interceptaran un barco iraní, lo que incrementó el nivel de confrontación entre ambas potencias. La situación amenaza con debilitar aún más el delicado equilibrio diplomático alcanzado recientemente.

El Estrecho de Ormuz es uno de los corredores marítimos más importantes del planeta, ya que por allí circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas. Cualquier alteración en esta vía suele generar preocupación inmediata en los mercados internacionales y en las potencias con intereses estratégicos en la región.

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