El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó este lunes la suspensión de los ataques contra Irán, luego de que Teherán anunciara el cese de su operación militar tras una jornada de enfrentamientos que elevó la tensión en Medio Oriente.
«Por el momento, los ataques están suspendidos», afirmó Netanyahu en un mensaje televisado, más de 20 horas después de que Irán lanzara sus primeros misiles contra territorio israelí. El mandatario sostuvo que la decisión fue adoptada luego de que la República Islámica detuviera su ofensiva, aunque advirtió que Israel responderá si vuelve a ser atacado.
Por su parte, Irán anunció el «cese» de su operación militar, aunque aclaró que la decisión no implica abandonar la confrontación ni las negociaciones diplomáticas. Las Fuerzas Armadas iraníes afirmaron que la ofensiva fue una respuesta a los recientes bombardeos israelíes sobre objetivos vinculados a Hezbolá en Beirut y advirtieron que cualquier nueva agresión recibirá una respuesta «más severa y contundente».
La escalada marcó el episodio más grave entre ambos países desde abril, cuando entró en vigor una frágil tregua en la región. Durante la madrugada, Israel lanzó ataques contra distintas ciudades iraníes, incluidos objetivos militares y un complejo petroquímico, mientras que Teherán respondió con una salva de misiles dirigida hacia territorio israelí.
La desescalada se produjo después de una intervención diplomática de Estados Unidos. Según medios israelíes, Netanyahu mantuvo una conversación telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump, quien pidió a ambas partes que detuvieran inmediatamente los ataques para evitar una crisis regional de mayores dimensiones.
«Israel e Irán deben dejar de disparar de inmediato«, escribió Trump en su red Truth Social. Posteriormente aseguró que ambas partes buscan alcanzar un alto el fuego y que las negociaciones continúan avanzando.
Tras el anuncio de Netanyahu, el Comando del Frente Interno israelí informó que levantará la mayoría de las restricciones de defensa civil vigentes en el país a partir de este martes. Sin embargo, algunas medidas de seguridad continuarán en localidades cercanas a la frontera con Líbano debido al riesgo de nuevos incidentes.
A pesar del cese de hostilidades, la tensión en Medio Oriente sigue vigente. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que las operaciones militares contra Hezbolá en Líbano continuarán y advirtió que Israel responderá a cualquier agresión proveniente de ese frente.
En paralelo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, sostuvo que su país no ha abandonado «ni el campo de batalla ni la mesa de negociaciones», mientras continúan los esfuerzos diplomáticos impulsados por Pakistán y otros actores internacionales para evitar una nueva escalada.
La crisis también tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. La amenaza sobre el Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo, impulsó una fuerte suba del precio del crudo Brent, que llegó a acercarse a los US$100 por barril antes de moderarse tras los anuncios de cese de fuego.
