El papa León XIV instó este domingo a los fieles a distinguir lo esencial en medio de una sociedad marcada por el consumismo y los conflictos, al sostener que la industria del consumo modifica los deseos de las personas al generar permanentemente nuevas necesidades que no logran brindar una satisfacción verdadera.
Durante su reflexión previa al rezo del Ángelus, en la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, el Pontífice meditó sobre el Evangelio correspondiente al XVII domingo del Tiempo Ordinario y centró su mensaje en las parábolas del tesoro escondido y de la perla de gran valor.
En ese contexto, afirmó que el encuentro con el Reino de Dios representa un cambio profundo en la vida de las personas, ya que no implica una pérdida de oportunidades, sino una apertura hacia nuevas posibilidades. Según expresó, la invitación del Evangelio conduce a una transformación que amplía el horizonte de quienes aceptan ese llamado.
León XIV también destacó que el mensaje de Jesús se manifiesta en las actividades cotidianas y recordó ejemplos presentes en las parábolas evangélicas, como una mujer que prepara el pan, administradores que realizan su trabajo o un rey que planifica una guerra, para señalar que la propuesta cristiana interpela a todas las personas, sin importar su origen, condición social o responsabilidades.
Asimismo, el Papa remarcó que la Iglesia está formada por una comunidad diversa, integrada por personas de distintas culturas, capacidades y realidades, pero unidas por la fe en Jesucristo. En ese marco, reafirmó que Dios mantiene una especial cercanía con los más pequeños y con quienes atraviesan situaciones de exclusión.
En el cierre de su mensaje, el Santo Padre invitó a los fieles a pedir la gracia de reconocer lo verdaderamente importante en sus vidas y encomendó ese camino a la intercesión de la Virgen María, para que guíe a la comunidad cristiana hacia un encuentro más profundo con Jesús.
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