Pese a su salida del cargo de Jefe de Gabinete, el Gobierno confirmó que Manuel Adorni mantendrá la custodia oficial, uno de los privilegios de los que gozan los funcionarios, por “cuestiones de seguridad”.
Así lo confirmó el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien también reveló que el Gobierno desistió de realizar una auditoría interna en Casa Rosada para investigar las posibles irregularidades en los gastos del ex jefe de Gabinete, sospechado de enriquecimiento ilícito.
Con custodia oficial
“Por motivos de seguridad por ahora se mantiene”, aseveró Ravier ante la pregunta del periodismo acreditado sobre la custodia oficial de Adorni, que ya no tiene ningún vínculo formal con el Gobierno. En su carta de renuncia, el ex vocero había asegurado que sufrió amenazas en medio de la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
Por su parte, el presidente Javier Milei también habló del tema y sostuvo que “se metieron con los hijos” de su ex ministro coordinador. “Cuando se toca a la familia no se jode”, explicó el mandatario, quien agregó: “Manuel consideró que eran inadmisibles los niveles de ataque que estaba recibiendo. Sus hijos y su mujer también fueron objeto de agresiones. Eso hizo que directamente dijera que su renuncia era indeclinable”.
Según publicó la Agencia Noticias Argentinas, el plazo de mantenimiento de la custodia, a cargo de efectivos de la Policía Federal Argentina, podría ser de un año.
Sin auditoría interna
Por otro lado, Ravier negó que la administración libertaria esté pensando en realizar una auditoria interna para investigar las compras realizadas por los empleados de la Jefatura de Gabinete en nombre del ex funcionario. «Él tema está en la justicia. Estas personas debe que declarar ante la justicia. No tenemos un mecanismo aparte de la Justicia que interrogará y evaluará», sentenció Ravier frente a la consulta.
El proceso de investigación interna surgió luego de que se conociera que la directora general de la Subsecretaría de Comunicación y Actos de Gobierno, Laura Schiuma, le prestó su tarjeta de crédito al ex jefe de Gabinete para comprar un monitor gamer de más de $2 millones, y que la secretaria privada, Gisela Kocsis, realizara compra de ropa blanca por más de $4 millones.
