Milei se dispone a iniciar una larga carrera hacia la reelección en un escenario complejo

Un análisis de las encuestas de opinión pública muestra los desafíos que deberá enfrentar el jefe de Estado.

Milei se dispone a iniciar una larga carrera hacia la reelección en un escenario complejo

La salida de Manuel Adorni del gobierno nacional fue el puntapié inicial de la campaña por la reelección de Javier Milei, según confiaron en las últimas horas sus principales alfiles. “Mi gran objetivo es que mi hermano sea reelecto en 2027”, aseveró ayer la Secretaria General de la presidencia, Karina Milei, mientras que ya en su debut al frente de la jefatura de Gabinete, Diego Santilli, consideró el lunes que “para que la Argentina no vuelva atrás, el Presidente tiene que reelegir”. El propio jefe de Estado salió a aprovechar ayer el épico triunfo de la selección de fútbol para trazar un paralelismo con su gestión: “Cuando ya nos daban por muertos, resurgimos, renacimos y hemos podido revertir esta situación. Es una felicidad enorme… No nos van a dar por muertos”, advirtió en Radio Mitre.

Puede sonar apresurado, pero en esta Argentina de vértigo los comicios 2027 están a la vuelta de la esquina: de hecho, nadie en la clase política duda ya de que el silbato inicial de la carrera electoral sonará apenas finalice el Mundial 2026. Sin el lastre de Adorni y sus escándalos, en la Casa Rosada confían en el impacto del repunte económico en la sociedad: la esperanza está puesta en que “el crecimiento alcance a la micro” más pronto que tarde para que impacte en los bolsillos de la gente antes del inicio del calendario electoral. Aunque el primer paso del plan libertario está en la eliminación de las primarias abiertas (PASO) y el lanzamiento del sistema de listas colectoras para suplir la débil estructura nacional de La Libertad Avanza y promover alianzas múltiples en las provincias.

El efecto Adorni

Por lo pronto, en la era de la medición en tiempo real de los ánimos colectivos que permiten las plataformas con el cruce de la Big data con sus algoritmos, las consultoras ya se vienen haciendo una fiesta con el viejo método de las encuestas. Cada semana se lanzan estudios para medir la imagen del Gobierno libertario y la clase política bascula según las sentencias que surgen de los sondeos, aunque las conclusiones sean tan provisorias como el clima. ¿Se pueden sacar certezas de estudios que están a más de un año de distancia de los comicios?

Quizás sí haya algunas certidumbres a analizar en el revoleo de números. Por ejemplo, que la salida de Adorni beneficia al Gobierno. Un informe de la consultora Ad Hoc Digital reveló ayer que Milei registró en junio su quinto mes consecutivo de caída en los comentarios sobre su gestión en el “ecosistema digital”, con un 53% de menciones negativas. El informe señala que los comentarios en redes sociales hacia el mandatario fueron un 53% negativos, un 9% neutros y solo en un 38% positivos; estos últimos apoyados en la baja de la inflación y en el triunfo en Colombia del candidato presidencial Abelardo de la Espriella. El estudio destaca como principal elemento negativo para Milei la crisis generada por las denuncias contra Adorni y concluye que “la negatividad en la conversación sobre el Presidente se consolida por quinto mes consecutivo”.

Milei busca relanzar su gestión en Tucumán

En contraste, la última encuesta de la consultora Atlas Intel y Bloomberg difundida el domingo aseguró que la imagen positiva de Milei registró una recuperación en los últimos dos meses al trepar del 36% al 40%, en contraposición con una marcada caída de los principales referentes del kirchnerismo. El estudio privado señala que en el mismo período el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, sufrió un fuerte deterioro en su consideración pública, cayendo del 46% al 38%, una tendencia que también habría alcanzado a la ex mandataria Cristina Kirchner.

Un estudio amplio de la UBA

Sin embargo, cuando los estudios amplían las preguntas más allá de la valoración de los dirigentes, se presenta un panorama menos alentador para el oficialismo. Es el caso del sondeo del Observatorio de Psicología Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que extiende el escrutinio a otras dimensiones de la vida social argentina. El Monitor Sociopolítico y Electoral difundido en las últimas horas advierte que “la desaprobación de la gestión nacional alcanza niveles mayoritarios y se combina con un deterioro extendido de las evaluaciones sobre la situación económica, política y social del país». Así, por ejemplo, el 62,8% desaprueba la gestión de Milei –contra un 37,2% que la defiende-; el 60,6% califica como “mal o muy mal” a la situación económica del país –contra un 29,9% de consideraciones positivas-; un 64,4% califica como “negativa” a la situación política del país –contra un 25,4% que la valora como “positiva”-;  y un 64,1% prefiere un “cambio de Gobierno en 2027” – contra un 35,9% que apoya la continuidad de Milei-.

El estudio también advierte sobre el impacto del escándalo de Adorni, ya que la “corrupción” figura en segundo lugar en el ranking de “los principales problemas del país”, con un 62,8% de menciones, detrás de los “bajos salarios” en primer lugar (63,1%) y por encima del “funcionamiento de la Justicia” (54,5%). Un dato preocupante para el Gobierno surge cuando les preguntan a los encuestados – 2.184 casos a nivel nacional- ¿con cuál de los últimos tres Gobiernos vivió mejor?: allí gana la gestión de Alberto Fernández, con 49,2%, contra 31,1% de Milei y 19,7% de Mauricio Macri. Es más, en la simulación de un eventual ballotage con Kicillof, Milei aparece en desventaja: el 48,2% de los consultados votaría al mandatario bonaerense, contra el 39,3% del actual mandatario. Si bien medir esto es casi absurdo a tantos meses de distancia, “por primera vez convergen tres fenómenos que, considerados en conjunto, sugieren algo más profundo que una oscilación coyuntural: una mayoría desaprobatoria de la gestión, una mayoría que expresa preferencia por un cambio de gobierno en 2027 y una simulación de ballotage en la que Milei aparece por detrás de un candidato opositor”, advierte el estudio.

La batalla cultural, en problemas

Otra forma de sondear las disposiciones sociales tiene que ver la vocación reformista de la gestión de Milei. Desde su asunción, el mandatario se autoimpuso una misión transformadora de la sociedad argentina de ambiciones desmedidas, que sintetizó bajo el slogan de la “batalla cultural”. Las consultoras Alaska y TresPuntoZero vienen midiendo “la evolución en la opinión pública de los debates ideológicos planteados por Milei” con estudios sucesivos que van relevando el nivel de acuerdo y desacuerdo con las temáticas centrales del discurso presidencial, como “el rol del Estado, los derechos ciudadanos o los modelos económicos y sociales”.

“Los resultados muestran que en casi todos los casos, la posición libertaria muestra una tendencia de debilitamiento desde que Milei es Presidente”, concluye el informe, que punto por punto va revelando cómo la mayoría de las posturas políticas, sociales y culturales libertarias vienen perdieron apoyo popular desde el inicio de su gestión. Por ejemplo, ante la pregunta sobre el rol del Estado, el 69,1% sostiene que “debería tener un papel más activo en la economía” –contra el 53,8% que pensaba así en septiembre de 2023-, mientras que sólo el 24,7% afirma que el Estado debe “tener un papel más limitado en la economía” –porcentaje que en 2023 llegaba al 41,6%-. Otro ítem sensible es la obra pública, donde el 72,1% se muestra en desacuerdo con eliminarla –porcentaje que en septiembre de 2023 era del 51,9%-, mientras que sólo el 21% respalda la política oficial en la materia –contra el 43,3% de inicios de la gestión mileista-. Respecto a la educación, el 63% respalda la gratuidad universitaria -55,7% en septiembre de 2023-, contra el 32,5% que apoyaría su arancelamiento -32,6% en 2023-. En el aspecto ideológico, el 61,3% reclama mantener las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, contra el 27,8% que se opone, y el 77% respalda el “derecho a la protesta” contra el 17,3% que considera que debe ser limitado. Son apenas algunos ejemplos de una larga lista de ítems relevados que van desde el derecho al aborto, el feminismo o la dolarización de la economía.

Quizás como conclusión, podríamos destacar que el 61,9% de los consultados reclama que “el Gobierno se enfoque en la economía”, contra el 3% que prioriza la “batalla cultural” y el 30% reclama “atender ambas cuestiones por igual”. Una buena síntesis acaso de los desafíos que deberán enfrentar los hermanos Milei.

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