Los senadores nacionales percibirán un sueldo bruto de $11.877.000 a partir de agosto tras la firma de un nuevo acuerdo paritario en el Congreso de la Nación. La suba acumulativa del 6,7% se aplicará de forma automática por el mecanismo de enganche aprobado por el propio cuerpo en 2024. El incremento reabre el debate social en medio de una desocupación que roza el 8% y la pérdida generalizada del poder adquisitivo.
Tres cuotas y enganche automático con las paritarias
El beneficio salarial para la Cámara alta se liquidará en tres tramos que comprenden un retroactivo de junio del 2,4%, un 2,2% correspondiente a julio y un 1,9% para agosto. La actualización rige para todos los representantes.
El cálculo de las dietas se ata de forma directa a la negociación que los gremios Asociación de Empleados Legislativos (Apl), Upcn y Ate cierran con las autoridades parlamentarias. La normativa vigente establece que el ingreso del senador equivale a 2.500 módulos, sumado a 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos por desarraigo.
Brecha salarial interna y malestar en la Cámara baja
La realidad de la Cámara de Diputados muestra un panorama diferente debido a que no rige el mismo sistema de actualización automática. Un diputado nacional percibe actualmente $6.072.000 en bruto, lo que representa $4.322.307 netos en mano. Esta diferencia de casi el 50% con respecto a los senadores alimenta tensiones internas hacia el presidente del cuerpo, Martín Menem.
La paritaria legislativa que desencadenó el reajuste llevó la firma del prosecretario administrativo del Senado, Lucas Clark, y del secretario administrativo, Alejandro Fitzgerald. Por la Cámara baja suscribieron la secretaria administrativa Laura Oriolo y la prosecretaria parlamentaria Mercedes Piscitello, junto a Alejandro Santa por la Biblioteca del Congreso. La representación sindical estuvo a cargo de Norberto Di Próspero (APL), Claudio Britos (ATE) y Martín Roig (UPCN).
