Frente al grooming, la importancia de acompañar en el mundo digital

La especialista Viviana Postay advierte que ningún niño o adolescente está exento de estos riesgos y destaca el papel de los adultos en la prevención y la supervisión.

Frente al grooming, la importancia de acompañar en el mundo digital

El grooming no es un problema que afecte únicamente a menores desinformados o distraídos.

Celulares, redes sociales y videojuegos online forman parte de la vida cotidiana de millones de niños y adolescentes. Mientras los menores incorporan estas herramientas desde edades cada vez más tempranas, también crecen los desafíos vinculados a su seguridad. Uno de los principales es el grooming, una práctica que aprovecha los entornos digitales para generar vínculos de confianza con menores con fines de abuso o explotación sexual.

En Córdoba, el caso más reciente de grooming ocurrió este jueves 13 de agosto en Villa María de Río Seco, donde la Fiscalía de Instrucción de Deán Funes desarticuló una red que operaba en el norte de la provincia, resultando en la detención de nueve hombres mayores de edad, incluido un asesor de la Legislatura provincial.

En este marco, Hoy Día Córdoba dialogó con Viviana Postay, docente y especialista en gestión educativa, acerca de los riesgos del entorno digital, las estrategias de prevención y la importancia de que las familias acompañen a niños y adolescentes en el uso de las nuevas tecnologías

En primera instancia, Postay señala que existen algunas falsas creencias vinculadas con el grooming. Para la especialista, es común que lo interpreten como un problema marginal que afecta únicamente a chicos distraídos y desinformados. Sin embargo, advierte que esta percepción es errónea: el ciberacoso no se dirige exclusivamente a perfiles considerados ingenuos, sino que puede afectar a cualquier niño o adolescente que utilice entornos digitales

Hay técnicas que son muy sistemáticas de manipulación emocional, de simulación de la identidad y están diseñadas para perforar cualquier defensa infantil o adolescente. No es un delito que ocurre por descuido de la víctima”, sostiene. 

Luego, Postay explica que existe una marcada asimetría entre el poder de un adulto manipulador y de un chico que está en pleno desarrollo emocional y cognitivo.

La violencia digital es real, implica un daño psicológico profundo y lo que llamamos de entorno virtual no es un lugar abstracto, sino que se vulneran derechos fundamentales”, subraya la especialista.

A partir de su experiencia en territorio, Postay también advierte que hay una marcada brecha de género. Según explica, las niñas y adolescentes son afectadas de manera desproporcionada por la violencia digital. “No es casualidad”, afirma, y vincula esta situación con dinámicas sociales relacionadas a la necesidad de gustar y obtener aprobación y aceptación.

En esa misma línea, Postay sostiene que el machismo y la violencia de género van desde el espacio físico al digital. Por ello, remarca la estrecha relación entre el grooming y las  diferentes manifestaciones de la violencia de género.

Claves para proteger a niños y adolescentes en internet

Para la especialista la prevención del grooming es posible y una sus clave es el acompañamiento adulto. También señala la necesidad de trabajar sobre cultura y alfabetización digital, sin olvidarse de un debate de fondo cada vez más reivindicado: la edad mínima de acceso a las plataformas digitales y las responsabilidades de los gigantes tecnológicos frente al uso de las redes sociales

En los últimos años, varios países han aprobado leyes o implementado restricciones estrictas para prohibir o limitar el uso de redes sociales a menores de edad con el fin de proteger su salud mental y seguridad digital. Los casos más recientes son los de Australia y Francia.

La prohibición del uso de las redes sociales por parte de chicos de 14, 15 o 16 años no debe verse como una medida autoritaria, sino como una barrera de cuidado y protección para su desarrollo cognitivo y emocional frente a algoritmos diseñados para captar su atención, exponer su intimidad, vulnerar su privacidad, engañarlos e incluso estafarlos”, resalta.

En este sentido, la especialista sostiene que la prevención del grooming requiere un conjunto de medidas que incluyen la construcción de canales de confianza y la presencia adulta. Para Postay, el acompañamiento también implica un uso responsable de las pantallas y no dejarlas al alcance de los menores sin supervisión.

Familias y escuelas deben trabajar juntas, con corresponsabilidad pedagógica. No debemos ser ingenuos: debemos saber que existen adultos que yo llamo “no positivos”, que manejan las plataformas y los algoritmos y que buscan, a partir de ellos, otras cosas y pueden generar daño”, afirma.

Postay señala que, como adultos positivos, es fundamental resguardar a los niños y adolescentes. “No podemos estar pensando o viendo a los celulares como una guardería para los chicos. Tampoco debemos ser ingenuos y pensar que, si está en casa, está todo bien, mientras el chico está encerrado en su habitación bajo llave y hace 24 horas que no le vemos la cara”, expresa. 

En síntesis, para la especialista, estos chicos, en solitario, no cuentan con los recursos emocionales necesarios para gestionar una situación como el grooming. “Ese monstruoso sistema de riesgos y algoritmos de la red puede tener intereses de todo tipo, que incluyen redes de pedofilia gigantescas”, destaca.

No debemos olvidar que, pese a los avances tecnológicos y a las nuevas habilidades que los niños y adolescentes desarrollan cada vez más rápido, siguen siendo menores de edad, personas en desarrollo físico, emocional y cognitivo. Por lo tanto, es fundamental acompañarlos en cada etapa de forma positiva, con una presencia adulta que sepa dialogar y enseñarles sobre los riesgos que pueden encontrar en los entornos digitales. El grooming también se previene de esa forma.

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