La investigación que busca dilucidar lo ocurrido el sábado pasado por la noche, cuando Leonel Ezequiel Sosa, de 15 años, murió en barrio Ciudad de Mis Sueños luego de recibir un disparo en el abdomen en medio de una balacera, aún no encontró sospechosos. Sin embargo, mientras la pesquisa avanza, se conocieron más detalles sobre el momento de la tragedia.
Según contó Gabriel, el tío de la víctima ayer, el conflicto que terminó en una lluvia de balas entre dos grupos antagónicos del barrio mencionado y Parque Ituzaingó se originó en un cumpleaños, donde los vecinos se pelearon a golpes de puño y terminaron en otro sector del barrio a punta de pistola. Además, el hombre aclaró que no hubo ningún partido de fútbol y que Leonel no era un delincuente, sino que “le hicieron la prueba de pólvora para ver si andaba a los tiros”.
Según el hombre, su sobrino había ido a la plaza con sus amigos, ya que, junto a su hermano (17) “estaban siguiendo a un chico que crea contenido (para las redes sociales) y genera disturbios”. “Agredía en tono de broma, nombró gente y dijo que eran unos giles. Su presencia ofendió y quisieron demostrar lo que son y de cierta forma fue una chispa”, sostuvo Gabriel.
Siempre según el testimonio del tío de Leonel, el autor de los videos habría abandonado la plaza 15 minutos antes de la tragedia. Además, reveló, en diálogo con El Doce, que el “tiktoker” borró los videos que grabó.
Sobre el enfrentamiento, el hombre contó que los protagonistas son todos hombres mayores de edad que se trenzaron en una fuerte riña con armas de fuego. Allí, el niño quedó en medio del cruce de disparos mientras volvía a su casa con su hermano y recibió el tiro mortal.
Luego, fue trasladado hasta su vivienda, donde sus propios familiares lo condujeron hasta el dispensario del barrio. Desde allí, dada la gravedad de la lesión, fue derivado en ambulancia hasta el Hospital de Niños de la Santísima Trinidad, donde los médicos intentaron salvar su vida sin éxito.
Hasta ayer, solo se conocía el caso de Leonel como el único herido tras el enfrentamiento. El pequeño era el segundo hermano de seis hijos. Además, estudiaba por la tarde en el Ipet número 416 y por las mañanas salía a hacer changas.









