viernes 18 de septiembre
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate Gratis
SECCIONES
Hoy Día Córdoba
🗞️ Edición papel gratis
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
Hoy Día Córdoba
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
Inicio Cultura

Détour

Hoy Dia CórdobaPorHoy Dia Córdoba
18 de junio de 2020
0 0
0
Détour

«Los libros que marcan la continuidad (la identidad) de una librería –escribe Matías Serra Bradford [La biblioteca ideal”, 2009]– son los libros que no se venden, los que permanecen en el local y le otorgan un hilo a la dimensión temporal y puntos de apoyo al dueño del lugar». Por cierto: adentro, este estaba a oscuras, y en la vidriera se reflejaba la calle soleada. No fue un wave” de mi memoria –y decir externa” tampoco bastaría, bastará, para que se admita el posesivo–. Quiero decir: uso el teléfono –con la gesticulación de un pornógrafo– para fotografiar páginas. O mejor, más preciso: fragmentos a la carrera. Frases, versos, polvo. Citas ermitañas, epígrafes de la tarde. (A propósito: los libreros más exquisitos siempre muestran un celo sin bordes cuando se trata de escrituras atomizadas, maniáticamente engastadas: custodian con la misma desesperación que el autor sus preciadas filigranas invendibles). «Los muelles de París me son demasiado familiares: solo se parecen durante un instante a las brumosas ciudades de mis sueños». Ingrávido punto de apoyo de esta librería cerrada, huir de Emmanuel Bove, de su sistema lenticular, de su lamparita de filamento con el timing” de un pickpocket”, esconde –escondía hasta hace un mes– uno de los placeres de este vértigo lento. (Cosa curiosa: después de hacerme del ejemplar, el local, la calle de las librerías por entero, de pronto parecía haberse desmoronado. Un semáforo con countdown”, hipnótico, presidía el vacío multiplicándolo una y otra vez por cero.)
Por cierto: en 1942, Emmanuel Bove tampoco estaba en París. Se supone que sus libros sí. No lo sé. Con seguridad las novelitas Pulp” que había firmado –antes de ese coup de foudre”: Collette– con el apellido de su primera esposa, Emmanuel –a veces Jean– Vallois. (¿Cuándo comienza a ser olvidado un escritor, con qué forma de estar ahí?) La prosa de Bove se garantiza antes de cada desplazamiento las tres vías de escape de los desertores. Su primacía –su genio acaso– reside en que solo vemos eso, desplazamientos. Tiene sentido que de sus libros no se volviera a saber nada hasta que murió Sartre (la literatura como asedio). Bove en cambio se había extinguido junto con la Guerra, lejos, en Argel, como si hubiera anticipado el trayecto de Camus para prevenirlo demasiado tarde: una línea de sombra que huye del sol hasta la noche. Nada de volver a Icaria. Nada de volar hacia la luz ardiente del presente para comparecer en las frases hechas de la historia. Quiero decir: ¡La Peste” estaba en todas las vidrieras! Claro: significando a cada paso menos cosas (¿otra forma de estar ahí?

Jean Jacques Pauvert –¡Pervers”!–, que para el marqués de Sade en la posguerra representa lo mismo que Raymond Cousse para Bove en los ochenta: su ángel de Patmos, cuya curva de prestigio como editor abject” despega, sí, con Sade –por vía judicial, escandalosa–, o con La marquesa de O”, y se infla –vía André Breton– con Bataille, Raymond Roussel o Lewis Carroll (es el propio Camus, también Marcel Aymé, que trabajaban para Gallimard, quienes introducen a Pauvert en el petit monde”), Jean Jacques Pauvert recuerda por cierto en sus memorias la figura de Simon Kra remontando las enrarecidas calles de París en esa fecha: 1942. Tenía 16 años. Simon Kra, con la estrella amarilla cosida a la manga, «paseaba su alta silueta por todo París portando una cartera de cuero repleta de libros. Dirigía una librería clandestina para gente de la profesión, en la calle Gozlin, en Saint-Germain des Prés, a la que se accedía por un pasillo». «Nos llevábamos bien –escribe Pauvert, memorialista perjuro, generoso–. Me hice con una pequeña clientela integrada sobre todo por los asiduos de Gallimard que no encontraban todo lo que buscaban en el boulevar Raspail». Como el joven, cuarentón Bove, el octogenario Simon Kra (que algunos creemos que murió en 1940 en Marsella y el de Pauvert en París es su fantasma) para esa misma fecha ya le había encendido el puro al siglo. Y al anterior también, stricto sensu”: había sido secretario de algún Rothschild. Le Sagittaire, el sello que estampó la primera edición del manifiesto surrealista (¡después de completar una colección de académiciens” curada por Malraux!) había sido, a comienzos de siglo, esto: una librería. La librería de Monsieur y Mademoiselles Kra, sus hijas. Que, por cierto: llevaban balances à la clé” de las ediciones clandestinas –cochonnes”– que su padre vendía por cartera. (Los vasos comunicantes de ese mercado subsidente, durante la Ocupación cobrarían otra relevancia.)

En 1927, Kra, Editions du Sagittaire, se agenció una demanda por desacato moral cuando publicó una de esas maravillas mecánicas tan de moda, La Liberté ou l’Amour”, de Robert Desnos, el Pelagio de Breton. Es decir: una vez que Breton, dos años después –Desnos no creía en el pecado original– formalizó el surrealismo vaticano del Segundo Manifiesto (esa bula) con el desenlace más sartreano: dejarse besar el anillo en Nueva York hasta morir de viejo. Desnos, surrealista demótico (tanto que podía desordenarse en el clasicismo formal más temerario), «puro» según la dialéctica de un parvenu” político como Breton (menos un mal poeta que un malentendido demasiado largo) morirá en Terezin, un día antes o un día después (sus biógrafos no terminan de ponerse de acuerdo en qué es más trágico) de que el ejército ruso liberara el campo. Como ya había escrito Alberto Savinio sobre Apollinaire (probablemente su lector ideal –Apollinaire, no Savinio–) Desnos, como el Buen Patriarca, también murió a la vista de la Tierra Prometida. Un poco como Emmanuel Bove, hipóxico, y con menos de un mes de distancia, en el verano de 1945. Tenían la misma edad y parecían haber vivido de espaldas, cada uno a unos pocos centímetros del otro, sin apenas rozarse. (Habría que hurgar en el repertorio de «sombras» de Desnos para descartar que no haya ninguna que se parezca a la de Bove.)

El suyo, sin embargo, el de Robert Desnos, era un corazón que odiaba la guerra más a la manera del cœur de son ami américain” del Café des Amateurs, Ernest Hemingway: bombeando a lo loco. Durante la Ocupación cayó publicando bajo pseudónimos en los libelos clandestinos de Paul Éluard (otro surrealista comunista que no se prendía en un cadáver exquisito). Cyril Connolly –el más francófilo de los anglófilos– a propósito de Hemingway y la Liberación ensaya un paso de opereta triste sólo desde el punto de vista de Desnos –desde todos los demás es hilarante–: «Aunque era corresponsal de guerra, había conseguido [Hemingway] de algún modo convertirse en comandante tanquista y condujo a su regimiento a liberar el Ritz, el Traveller’s Club y la librería de Sylvia Beach, donde, veinte años antes, había comenzado su trayectoria». Enrique Vila-Matas, cuarenta años después de la columna de Connolly en el Sunday, la adapta al cine: «Hemingway, armado de una metralleta y acompañado por un grupo de la Resistencia francesa […] se adelantó unas horas a la entrada de los aliados en París y liberó el bar del Ritz, el famoso Petit Bar de la rue Cambon […] Después, tomó una suite en él y, en una casi permanente nebulosa de champagne y coñac, se dispuso a recibir a amigos o a simples visitantes que fueran a felicitarle». Diez páginas más adelante (en los ejemplares de bolsillo que reposaban en las calesitas supongo que serían menos) aparece la librería Zékian, en un segundo piso de la rue Littré. «Había una puerta blanca y en ella, pintada en negro, encima de la mirilla, una minúscula pero orientadora letra Z». (Vía Stéphane Zékian, asimismo –es cierto: París no se acaba nunca– se llega rápido a Albert Thibaudet, ese hermoso crítico mortificado por sus digresiones –«No creía que mi desvío fuera a llegar tan lejos, pero por fin vuelvo a Tucídides»–, que veía en los meandros de la historia, como en los détours” del Mosela, nada más «qu’une fumée bleue [un humo azul] de littérature et de calembours».)
Si Vila-Matas fungía en representación de España no cabía duda: al final de la calle la brisa era el viento de cola de Poppa. En una antología de crónicas cubanas que alguna vez estuvo en estas mismas vidrieras Rubén Gallo escribe: «Fue en esa época de desesperación cuando comenzó [un tal Eliazar] a vender libros, primero en una acera de El Vedado y luego en la Plaza de Armas […] en pocos meses le pudo rentar un cuarto a los viejos para recibir a sus clientes en un lugar más discreto, porque en esa época [la del Período Especial, post URSS fall down”] el comercio era ilegal. ¡Una librería clandestina! Recordé que Eliazar hablaba en voz baja y miraba de reojo la puerta mientras nos mostraba sus tesoros». Gallo la llama la Librería de Sodoma, y en ese cuarto hojea «el poemario de un origenista perdido» (que aquí nos gusta soñar que catalogamos: Alcides Iznaga). También un ejemplar –dedicado– de la primera edición de los cuentos de Virgilio Piñera: «Al amigo Gombrowicz, con la admiración de su discípulo cubano. Virgilio Piñera, Buenos Aires, mayo de 1954». ¡Hablando de pervers”! Pero me quedo con Iznaga. Como todos en Cuba, otro amigo de Hemingway. Aunque este era tímido como una glicina y para perderse eligió un oficio seguro: el de un oscuro corrector de Granma (el adjetivo figuraba en sus recibos). Por cierto: dos versos suyos, mientras cruzaba el Centro, le colgaron un epígrafe a la tarde: Todo en suspenso / en este recinto de silencio”.

 

 

Compartir en WhatsAppCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Noticias relacionadas

María Teresa Andruetto presenta dos de sus libros en el Museo de las Mujeres
Cultura

Literatura. María Teresa Andruetto presenta dos de sus libros en el Museo de las Mujeres

17 de septiembre de 2026
De qué trata el segundo bloque expositivo de Cruces Creativos
Cultura

Naturaleza en foco. De qué trata el segundo bloque expositivo de Cruces Creativos

17 de septiembre de 2026
Un mural para Piñón: la inauguración estará acompañada por su show
Cultura

Esta tarde. Un mural para Piñón: la inauguración estará acompañada por su show

17 de septiembre de 2026
Carlos "La Mona" Jiménez.
Cultura

Reconocimiento. Impulsan el Doctorado Honoris Causa para «La Mona» Jiménez en la UNC

17 de septiembre de 2026
Ganá entradas con Hoy Día Córdoba Ganá entradas con Hoy Día Córdoba Ganá entradas con Hoy Día Córdoba

Noticias más leídas

Aumentó la cantidad de locales vacíos y en algunos sectores de la ciudad alcanza el 50%

Comercios. Aumentó la cantidad de locales vacíos y en algunos sectores de la ciudad alcanza el 50%

PorMelani Cordi
17 de septiembre de 2026
2

Jubilado se manifiesta en Córdoba. Foto: Fátima Giménez.

En las calles. Marcha: “la bronca” busca convertirse en organización

PorFátima Vanessa Giménez
18 de septiembre de 2026
0

En la segunda etapa, el proyecto contempla la revalorización de la estructura arquitectónica, reubicación de locales gastronómicos y de servicios.

Obras. Renovación de la Terminal de Ómnibus T1: cómo será la intervención

PorPriscila Perez
17 de septiembre de 2026
0

Lanzan más de 60 cursos gratuitos para formarse en habilidades digitales

Capacitación. Lanzan más de 60 cursos gratuitos para formarse en habilidades digitales

PorRedacción HDC
17 de septiembre de 2026
0

El ministro principal de Escocia, John Swinney; el ministro principal de Gales, Rhun ap Iorweth; la presidenta del Sinn Féin, Mary Lou McDonald; y la vicepresidenta del Sinn Féin y ministra principal del norte de Irlanda, Michelle O'Neill.

Mondo cane. El Reino Unido frente al fantasma de su desintegración

PorGonzalo Fiore - Especial
18 de septiembre de 2026
0

Últimas destacadas

Hoy Córdoba

Refuerzan el operativo de prevención ante el riesgo extremo de incendios

54 minutos atrás
Gastronomía

Guía Michelin distinguió a 16 hoteles argentinos entre los mejores del mundo

1 hora atrás
Gente

Mirtha Legrand fue internada nuevamente en el Sanatorio Mater Dei

1 hora atrás
Espectáculos

HolyBrit! vuelve con una noche de punk entre Londres y Nueva York

1 hora atrás
+ Seguí a Hoy Día Córdoba en Google News Google News
Ganá entradas con Hoy Día Córdoba Ganá entradas con Hoy Día Córdoba Ganá entradas con Hoy Día Córdoba
Hoy Día Córdoba

Medio de comunicación de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodismo con agenda propia.

Secciones

  • Agrietados
  • Ambiente
  • Análisis
  • Análisis internacional
  • Automovilismo
  • Autos
  • Azar
  • Basquet
  • Boxeo
  • Ciencia
  • Club de la Porota
  • Columnistas
  • Córdoba
  • Cuaderno de bitácora
  • Cuentos de Verano
  • Cultura
  • Cultura y tecnología
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • El centinela ciego
  • El Imperdible
  • El ojo de Horus
  • El Transeúnte Insomne
  • En las redes
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Finanzas
  • Fútbol
  • Gastronomía
  • Gente
  • Golf
  • Hablemos un poco
  • Hacia la tierra sin mal
  • Hockey
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Córdoba
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Información
  • Información General
  • Mascotas
  • Nacional
  • Negocios y empresas
  • Política
  • Política Cordobesa
  • Rugby
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tapa del día
  • Tecnología
  • Tenis
  • Turismo
  • Un pedante en delantal
  • Voley

Institucional

  • Inicio
  • Staff
  • Edición Impresa
  • Registro Gratuito al News
  • Suscripción al Diario Papel
  • Juegos
  • Sorteos
  • Política de privacidad
  • Contacto
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.

¡Bienvenido de nuevo!

Iniciar sesión con Google
ó

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada? Registrarse

Crear cuenta

Registrarse con Google
ó

Complete los siguientes campos para registrarse

Campos obligatorios. Iniciar sesión

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar sesión
¡Leé nuestra última edición impresa!
Tu Email*
¡Recibí la edición papel en tu casa!
Tu Email*
Sin resultados
Ver todos los resultados
Registrate al news
  • Hoy Córdoba
  • Ambiente
  • Análisis
  • Autos
  • Azar
  • Ciencia
  • Columnistas
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Gastronomía
  • Gente
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Mascotas
  • Política
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Turismo
  • Edición Impresa
  • Hoy Día Podcasts
  • Hoy Día Juegos
  • Iniciar Sesión
  • Registrarse

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.