El presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que se encuentra “bien” y “fuerte”, al igual que su esposa, Cilia Flores, según un mensaje difundido este domingo por su hijo, Nicolás Maduro Guerra, a una semana de su arresto por parte de fuerzas estadounidenses.
“Los abogados nos han dicho que está fuerte. Nos pidió que no estemos tristes, que ‘estamos bien, somos unos luchadores’”, aseguró Maduro Guerra, conocido como “Nicolasito”, en un video difundido por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Se trata de la primera señal pública del ex mandatario desde su detención.
En el mismo mensaje, el dirigente oficialista sostuvo que su padre “no pudo ser vencido por ninguna vía” y afirmó que fue necesaria “una fuerza desproporcionada” de Estados Unidos para concretar su arresto. “Pero no lo vencieron. Él está fuerte”, remarcó.
Maduro y su esposa fueron arrestados el sábado 3 de enero en Caracas, acusados de delitos vinculados al narcoterrorismo. Ese mismo día fueron trasladados a una prisión en Nueva York, donde comparecieron por primera vez ante la justicia estadounidense el lunes 5.
Según la versión del gobierno venezolano, la captura se produjo tras una incursión militar estadounidense que incluyó bombardeos sobre Caracas y otras tres ciudades del centro del país.
En este contexto, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró públicamente que su gobierno trabajará para lograr el regreso de Nicolás Maduro y de su esposa, a quienes calificó como “capturados ilegalmente” por Estados Unidos.

Durante un acto transmitido por Telesur, Rodríguez afirmó que no existe incertidumbre sobre la conducción política del país.
“Aquí manda el pueblo venezolano. Hay un gobierno, el del presidente Nicolás Maduro”, expresó.
Rodríguez aseguró que no descansarán “ni un minuto” hasta lograr su liberación y sostuvo que la unidad nacional será clave para el “rescate” de Maduro. También confirmó que su administración mantendrá las siete líneas de acción definidas por el mandatario depuesto.
La mediación del Vaticano
En el plano internacional, trascendió que el Vaticano intentó mediar hasta último momento para evitar un desenlace violento. Según una investigación de The Washington Post, el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, mantuvo una reunión secreta el 24 de diciembre con el embajador estadounidense ante el Vaticano.
Durante el encuentro, Parolin habría propuesto a Rusia como posible destino de exilio para Maduro, en una estrategia destinada a frenar la escalada militar y garantizar la estabilidad regional. El Vaticano admitía que Maduro debía dejar el poder tras las elecciones de julio de 2024, pero impulsaba una “salida dorada” que preservara su seguridad.
La propuesta incluía asilo en Rusia, Qatar o Turquía, con garantías internacionales. Sin embargo, Parolin habría señalado que Diosdado Cabello convenció a Maduro de no dimitir, advirtiéndole que hacerlo pondría en riesgo su vida.
El papa León XIV, primer pontífice estadounidense de la historia, ya había expresado su preocupación el 3 de diciembre, al pedir evitar el uso de la fuerza y priorizar el diálogo o la presión económica. “El que más sufre en estas situaciones es el pueblo”, advirtió.
Tras la publicación del informe, la Santa Sede manifestó su malestar por la difusión de conversaciones confidenciales, aunque reconoció que consideraba inevitable un cambio de régimen, aun cuando discrepaba con los métodos empleados por la Casa Blanca.
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