Estados Unidos incautó otro buque petrolero vinculado a Venezuela en el Caribe, en un operativo realizado este jueves por la mañana por fuerzas estadounidenses como parte de una campaña más amplia para controlar el comercio de crudo venezolano y hacer cumplir sanciones impuestas por la administración del presidente Donald Trump.
Según informó el Comando Sur de Estados Unidos, infantes de marina y marineros de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, con apoyo del Departamento de Seguridad Nacional, interceptaron sin incidentes al petrolero Verónica en aguas del Caribe tras zarpar desde el portaaviones USS Gerald R. Ford (CVN 78). El operativo se realizó antes del amanecer, en el marco de un esfuerzo por hacer cumplir la “cuarentena” de buques sancionados que se mueven en la región.
“El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se coordine de manera adecuada y legal”, afirmó el Comando Sur en un comunicado, subrayando que la acción forma parte de una campaña para garantizar que las exportaciones petroleras cumplan con las normas estadounidenses.
Se trata de la sexta incautación de un buque vinculado al comercio de crudo venezolano en las últimas semanas, dentro de una serie de operaciones destinadas a frenar las exportaciones consideradas ilícitas bajo sanciones vigentes. Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, las fuerzas estadounidenses interceptaron al menos seis grandes tanqueros que intentaban evadir las restricciones impuestas por Washington.
Este tipo de acciones se han intensificado en el contexto de una mayor presión estadounidense sobre el gobierno del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro, tras su captura por fuerzas de EE.UU. el 3 de enero de 2026. La campaña para controlar el flujo de petróleo incluye un bloqueo naval, incautaciones de buques y medidas para asegurar que los hidrocarburos se comercialicen bajo supervisión legal estadounidense.
Además de las incautaciones marítimas, la administración Trump anunció planes para comercializar y controlar de forma indefinida las ventas del petróleo venezolano, con el objetivo de impulsar la recuperación económica del país bajo su supervisión. La política energética también incluye acuerdos para vender millones de barriles de crudo venezolano y atraer inversiones estadounidenses a la infraestructura petrolera local.
En paralelo a esta ofensiva marítima, Trump expresó señales de acercamiento político hacia Caracas. Tras una conversación telefónica con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que la relación bilateral “anda muy bien” y que se están logrando “tremendos progresos” para ayudar a Venezuela a estabilizarse y recuperarse.
“Esta asociación entre Estados Unidos y Venezuela será espectacular para todos”, afirmó Trump en un mensaje publicado en Truth Social, donde indicó que abordaron temas como petróleo, minerales, comercio y seguridad nacional.
El contacto se produjo a 10 días de la detención de Maduro, quien junto a su esposa Cilia Flores fue trasladado a una prisión en Nueva York, donde aguardan su enjuiciamiento por presuntos vínculos con el narcoterrorismo y otros delitos graves relacionados con el narcotráfico.
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