El mes de enero le dejó al Gobierno un escenario financiero favorable: el Banco Central volvió a comprar divisas, las reservas alcanzaron su nivel más alto en cuatro años, el dólar cerró a la baja y el riesgo país perforó los 500 puntos básicos. El combo fue leído por el mercado como una señal positiva para los activos argentinos y reavivó las expectativas de un eventual regreso al financiamiento internacional.
Durante enero, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló compras netas por más de US$1.150 millones, tras adquirir este viernes US$23 millones. Desde el 5 de enero, con el inicio de la denominada “fase 4” del programa económico, la autoridad monetaria compró divisas en todas las ruedas y también realizó operaciones “en bloque” por fuera del mercado mayorista con empresas y provincias que emitieron deuda.
Este esquema permitió revertir la dinámica de pérdida de reservas y alinearse con una de las principales exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI): la acumulación activa de dólares. Las reservas brutas cerraron enero en US$44.502 millones, el nivel más alto desde 2022, aunque este viernes registraron una baja diaria de US$1.738 millones por movimientos bancarios habituales de fin de mes, un efecto que suele revertirse en los primeros días de febrero.
El fortalecimiento de las reservas también estuvo impulsado por el aumento en la liquidación del sector agroexportador, la colocación de deuda privada y provincial, y por la suba del precio internacional del oro, activo que integra el stock del BCRA. Según datos oficiales, aún restan ingresar unos US$3.600 millones de emisiones realizadas por empresas en el exterior.
En paralelo, el comportamiento del dólar acompañó el clima favorable. El dólar minorista cayó cerca de 1% en enero y cerró en $1.465, mientras que el blue retrocedió casi 5%. El tipo de cambio mayorista, el MEP y el contado con liquidación también finalizaron el mes con bajas moderadas, consolidando la estabilidad cambiaria.
Otro dato clave fue la fuerte baja del riesgo país, que cerró el mes en 496 puntos básicos, con una caída superior al 13% respecto de diciembre y mínimos no vistos desde 2018. Este descenso acerca a la Argentina al umbral necesario para volver a emitir deuda en los mercados internacionales, estimado entre los 400 y 450 puntos.
Desde el mercado destacaron el desempeño de los activos locales. “Un enero para enmarcar”, resumió el informe de IEB, que subrayó la estabilidad cambiaria, la mejora de los bonos en pesos y dólares y el buen rendimiento del mercado accionario, en un contexto internacional favorable para emergentes y commodities.
Analistas coinciden en que el BCRA comenzó a calibrar el ritmo de compras para evitar tensiones monetarias. En la tercera semana del mes el promedio diario fue de US$58 millones, mientras que en la última bajó a US$35 millones. “El mercado sigue de cerca las compras del Central y la liquidez en pesos, para que la acumulación no tenga efectos nominales indeseados”, explicó Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS.
Las proyecciones oficiales para 2026 anticipan una compra neta de divisas de entre US$10.000 y US$17.000 millones, condicionada al proceso de remonetización y al acceso del Tesoro al financiamiento externo. En ese marco, el BCRA reiteró que coordinará su estrategia con el Ministerio de Economía para preservar el equilibrio de liquidez y sostener la estabilidad cambiaria.









