La muerte de Ezequiel Castro: ¡Demasiadas preguntas!
Pasaron ya casi 4 años de la muerte de Ezequiel Castro y todavía se aguardan precisiones sobre las causas y las circunstancias del fatal desenlace, que involucraría a efectivos policiales. El fiscal Raúl Garzón está a cargo de la investigación y ordenó nuevas pericias para intentar desenredar este caso judicial complejo y enmarañado. Por ahora, hay una médica psiquiatra imputada de homicidio culposo y varios sospechosos leves. La familia de Ezequiel está convencida que el joven de 21 años fue víctima de maltrato policial. Él vivía con sus padres y hermanos en Cerro Norte,estudiaba y trabajaba en una empresa constructora de Villa Belgrano.
El 8 de junio del año 2022 no había ido al trabajo por una lesión en una mano y a la noche se juntó con un amigo, quien al rato avisó a la familia que a Ezequiel lo habían detenido porque “había querido entrar a una casa”. Fue llevado a la comisaria 46 (UJ 19) y supuestamente allí sufrió alguna alteración psicológica, gritando que lo querían matar, y se habría autolesionado. Entonces fue trasladado a Tribunales Dos con escoriaciones y equimosis en su cabeza, zona lumbar de la espalda y piernas, sobre todo rodillas. Finalmente lo derivaron a lo que era el CPA (Centro Psico Asistencial) para personas judicializadas con problemas psiquiátricos. Mientras tanto y pasados ya cuatro días, los padres no habían sido autorizados a tomar contacto con Ezequiel, quien finalmente fue internado en la terapia intensiva del Hospital Misericordia, donde falleció el 14 de junio. Según dijeron, la causa eficiente del deceso habría sido por rabdomiólisis, que es cuando tejido muscular ingresa a la sangre y afecta severamente a los riñones. Esta patología puede ser la consecuencia de un cuerpo muy golpeado y músculos desgarrados.
Pero entonces, ¿Qué fue lo que realmente pasó? ¿Por qué detuvieron aquella noche a Ezequiel? ¿Fue golpeado o amenazado?¿Entró en pánico o tuvo un brote psicótico?¿Hubo maltrato o negligencia policial? ¿Lo pudiesen haber salvado? ¿Cómo murió Ezequiel?…Al menos por ahora, ¡demasiadas preguntas!
Torettos mortales
Nuestro psiquismo suele usar muchas fantasías para reparar las amarguras y frustraciones que nos genera soportar una realidad difícil con desigualdades, marginaciones, prejuicios y otras tantas miserias, que lejos de ayudarnos a ser felices, nos fuerzan a vivir “a los ponchazos”, muchas veces inventándonos una imagen glorificada de nosotros mismos. Así como alguien que se percibe inferior, y cuando se pone un uniforme policial y adquiere autoridad por encima del resto, entonces infla su narcicismo, con el riesgo de cometer alguna locura y sin cabal conciencia de sus responsabilidades. A decir verdad, hay muchas maneras enfermas de “sentirse importantes” y de llenar huecos en la personalidad.
En los últimos años, se han multiplicado pavorosamente los siniestros viales con infinidad de muertos y heridos. Y el denominador común en la mayoría son jóvenes drogados, alcoholizados y manejando sus autos y camionetas como si estuvieran jugando a la Playstation, con absoluto desprecio por las vidas propias y ajenas. A finales de mayo de 2022, la Cámara Novena impuso 9 años de prisión a Alan Amoedo, aplicando por primera vez en Córdoba, el homicidio simple con dolo eventual para este tipo de delitos, por la recordada Tragedia de la Circunvalación. Hace algunos días, la fiscal Lourdes Quagliatti imputó con esta misma figura a Lucas Belén de 28 años, quien manejando una Hilux a alta velocidad chocó desde atrás y provocó las muertes de Manuel Díaz y Erika Casas. Fue la Tragedia de barrio Industrial Ferreyra. Posiblemente las pericias confirmen que Belén no estaba en condiciones de conducir ni siquiera un triciclo. Sin embargo, este “modelo Toretto” (personaje de la saga Rápidos y Furiosos), cala hondo en estas personas con mentes frágiles, adictas a filmarse, publicitarse y promocionarse en las redes, donde se sienten importantes. Tanto, como muchos automovilistas que circulan todopoderosos por las rutas como si fueran autódromos matando gente en siniestros evitables como si fueran accidentes.
Así las cosas, y ya como una “figurita repetida”, en este caso se volverá a discutir si corresponde el homicidio culposo agravado o el dolo eventual. Mientras tanto… ¿Hasta cuándo seguiremos padeciendo a los Torettos Mortales?









