La Mona Jiménez regresó este 14 de febrero a los escenarios cordobeses con un show a sala llena en el Complejo Forja, en una noche que combinó festejo por el Día de los Enamorados y momentos de tensión por las altas temperaturas dentro del predio. El propio artista debió interrumpir el recital en varias oportunidades para recuperarse del calor extremo.
La presentación, la primera de 2026 en ese escenario, comenzó pasada la medianoche con un público multitudinario. Vestido de rojo, el cantante abrió con “El enamorado” y encadenó una serie de clásicos que desataron la euforia generalizada.
Pausas obligadas por el calor
Sin embargo, el clima sofocante se hizo sentir rápidamente. En pleno show, el Mandamás decidió frenar y habló con franqueza desde el escenario: “Yo paro cinco minutos antes que me caiga”, advirtió, mientras pedía una silla y explicaba la falta de aire en escena. Luego agregó: “Paramos cinco minutos, tomamos agua, cargamos y volvemos”.
Lejos de un episodio aislado, el cuartetero resolvió reorganizar el espectáculo y dividir el descanso en dos pausas más breves. “En vez de hacer una pausa de 30 minutos vamos a hacer dos de 15”, aclaró, priorizando su estado físico y el del equipo.
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El cierre, con energía intacta
Tras cada interrupción, el show retomó su ritmo con nuevos bloques de canciones y una respuesta constante del público. El tramo final incluyó una seguidilla de hits que extendió la fiesta hasta cerca de las cinco de la mañana, disipando cualquier duda sobre la continuidad del recital.
Entre los asistentes se destacó la presencia de Carlos Tévez, quien llegó tras el triunfo de Talleres en el Kempes. Los videos del momento en que La Mona pidió detener el show circularon rápidamente en redes, aunque el desarrollo posterior confirmó que se trató de una medida preventiva ante el calor extremo.









