En el marco del Día Internacional de la Mujer, Adecco Argentina difundió los resultados de su Encuesta 8M, que revela una tendencia creciente en el mercado laboral: el avance del talento femenino ya no se limita a los directorios, sino que se consolida especialmente en mandos medios, áreas técnicas y sectores productivos tradicionalmente masculinos.
Según el relevamiento realizado entre la comunidad de la compañía, dos de cada diez mujeres afirmaron haber accedido a un puesto de mayor responsabilidad en los últimos dos años, lo que refleja un crecimiento sostenido en jefaturas, coordinaciones y primeras líneas de gestión dentro de las organizaciones.
Desde la consultora señalan que este fenómeno responde tanto a políticas internas de desarrollo profesional como al propio impulso de las trabajadoras por fortalecer su formación.
“El pipeline de talento femenino en mandos medios es hoy uno de los más sólidos del mercado. Las compañías que invirtieron en mentoría y desarrollo interno están viendo resultados concretos: cuentan con coordinadoras y jefas con fuerte visión de negocio y altos niveles de retención. Pero no es solo una cuestión organizacional. En muchos casos, las mujeres han acompañado ese proceso con mayor formación complementaria —cursos, talleres y especializaciones—, lo que potencia su perfil profesional. Los resultados actuales son, en definitiva, el reflejo de ese doble impulso: inversión empresarial y desarrollo individual sostenido”, afirmó Jesica Guanuco, Talent Acquisition Leader en Adecco Argentina.
Sectores con mayor apertura
El estudio también indagó sobre los sectores donde las mujeres perciben mayores oportunidades de desarrollo. Allí, el 57% señaló a Logística y Energía, mientras que el 43% mencionó Tecnología y Finanzas.
Más allá de las percepciones, desde Adecco advierten que el mercado laboral actual muestra una demanda creciente de talento femenino en distintas industrias.
En el sector tecnológico, la búsqueda de perfiles en desarrollo de software, ciberseguridad y análisis de datos creció de manera sostenida, impulsada por programas de reconversión laboral y bootcamps con cupo femenino.
En logística y e-commerce, el auge del comercio electrónico generó nuevas oportunidades laborales, especialmente en roles vinculados a la coordinación de última milla y la gestión de centros de distribución, donde cada vez más mujeres ocupan posiciones operativas y de liderazgo.
Otro de los sectores en expansión es el de energías renovables, donde los proyectos solares y eólicos comenzaron a incorporar mujeres tanto en tareas técnicas como en gestión de proyectos.
Incluso industrias tradicionalmente masculinizadas, como minería y recursos naturales, comienzan a mostrar señales de apertura, con la incorporación de talento femenino en áreas operativas, técnicas y de gestión ambiental, especialmente en proyectos vinculados al litio y al cobre en el norte y oeste del país.
Interés creciente por sectores históricamente masculinos
Uno de los datos más llamativos del relevamiento está vinculado a la predisposición a trabajar en rubros históricamente dominados por hombres. Ante la consulta sobre si considerarían emplearse en minería, petróleo o construcción, el 95% de las mujeres encuestadas respondió que sí.
Para Adecco, este resultado cuestiona la idea de que el talento femenino no se interesa por estos sectores.
“El problema histórico no fue la falta de interés de las mujeres, sino la falta de puentes: programas de formación técnica con cupo femenino, políticas de bienestar adaptadas a las dinámicas de trabajo en campo y referentes visibles en roles no tradicionales. Cuando esos puentes existen, el talento aparece”, explicó Guanuco.
Sin embargo, la especialista señaló que aún persisten ciertos estereotipos que condicionan la participación femenina en algunos entornos laborales.
“Aun así, persisten estereotipos que debemos seguir desafiando. Como en muchas industrias, es clave poner el foco en el valor profesional que cada persona aporta, superando miradas tradicionales que, en algunos contextos, han condicionado la participación de las mujeres según el tipo de entorno laboral”, agregó.
El desafío: retener y proyectar el talento
Desde la consultora sostienen que el desafío actual ya no es demostrar la existencia de talento femenino, sino generar las condiciones para su crecimiento dentro de las organizaciones.
“La mujer no solo busca empleo: está liderando los sectores que más crecen en el país. El desafío ya no es convencer a las organizaciones de que el talento femenino existe, sino más bien, construir los sistemas que lo retengan, lo proyecten y le permitan escalar a posiciones de decisión. Porque cuando el talento encuentra estructuras que lo acompañan, el impacto no es solo en diversidad: es en competitividad, innovación y sostenibilidad del negocio”, concluyó Jesica Guanuco.
Los resultados del estudio reflejan así un cambio progresivo en la estructura del mercado laboral, donde cada vez más mujeres ocupan roles de liderazgo operativo y comienzan a consolidar su presencia en industrias que, hasta hace pocos años, tenían una participación femenina muy limitada.
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