Los italianos concluyeron hoy la primera de las dos jornadas en las que están convocados a las urnas para pronunciarse sobre la reforma constitucional de la Justicia que impulsa el Gobierno de ultraderecha de Giorgia Meloni.
La reforma pretende introducir la separación de carreras entre jueces y fiscales, crear dos Consejos Superiores de la Magistratura y establecer un nuevo Alto Tribunal disciplinario.
Las urnas cerraron a las 19 y mañana, lunes, funcionarán desde las 7 hasta las 15. El aumento de la afluencia a las urnas, que hoy llegó al 38,9%, sugiere que la votación podría tener consecuencias políticas relevantes, según fuentes oficiales italianas.
Según la Agencia Noticias Argentinas, este porcentaje supera en casi 10 puntos la participación registrada a la misma hora en el referéndum de 2020 sobre la reducción de parlamentarios (29,7%), otro proceso constitucional de domingo y lunes sin quórum.
Se trata de la mayor participación registrada en lo que va del siglo en un referéndum de dos días, por lo que analistas consideran que será un test sobre la gestión de Meloni.
Los electores deben decidir si aprueban o rechazan una ley de revisión de la Constitución ya aprobada por el Parlamento, que afecta a siete artículos (87, 102, 104, 105, 106, 107 y 110).
En el colegio electoral se entregará una única papeleta en la que se podrá elegir entre Sí (apoyo a la reforma) o No (rechazo).
Se trata de un referéndum confirmatorio, por lo que no se requiere una mayoría especial para que sea válido, y se impondrá la decisión con mayor número de votos.









