El sector chocolatero atraviesa una temporada crítica marcada por una notable disminución en las ventas. Según indicó Fernando Ferraz, presidente de la firma Chocolate Colonial, “esta Pascua pasa sin pena ni gloria” debido a una caída en el consumo que forzó a las empresas a reajustar sus planes de fabricación.
En declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas, el empresario precisó que la elaboración de huevos de Pascua sufrió una contracción de entre el 10% y el 15% en comparación con el periodo 2024. Esta tendencia negativa no es exclusiva de los productos estacionales; el rubro en general, que abarca desde repostería hasta insumos para heladerías premium, registra un descenso cercano al 10%.
El chocolate como bien prescindible
La situación actual responde a un contexto donde las familias priorizan gastos básicos. Al respecto, Ferraz analizó: “La baja del consumo se observa en todos los sectores y se hace más sensible en un sector que no es de primera necesidad como el chocolate”.
Por otro lado, el industrial mencionó un cambio de hábito que se consolidó tras la pandemia. Ante el encarecimiento de los productos industrializados, una gran cantidad de consumidores optó por la elaboración artesanal y casera de huevos de Pascua para abaratar costos.
El impacto de los precios internacionales
Uno de los mayores desafíos para la industria nacional es su dependencia absoluta de la materia prima importada. Argentina compra casi la totalidad del cacao que procesa, quedando sujeta a los vaivenes de un mercado global afectado por factores climáticos adversos en los países productores.
Esta coyuntura disparó los valores de manera inédita. Ferraz explicó que la tonelada de cacao, cuyo precio histórico rondaba entre los US$3.000 y US$3.500, llegó a alcanzar los US$12.000. Esta suba exponencial justifica por qué los precios finales se mantienen elevados en las góndolas:
“Esto hace que muchos industriales estén comprados a precios muy altos y por eso hay una resistencia a la baja de precios”.









