Marilina Bertoldi explicó la razón detrás de su tatuaje viral, el escudo de Independiente con las siglas G.A.Y. en vez de C.A.I. después de una presentación musical en Baradero. En una entrevista, la artista confesó no saber que se trataba de algo relacionado con el fútbol y que más bien lo vio como un apoyo a la comunidad LGBTQ+.
La cantante de rock se había viralizado en redes sociales en febrero tras presumir su polémico tatuaje, ganándose el odio de cientos de hinchas “del rojo”.
En diálogo con el periodista Gabriel Sotelo, Bertoldi calificó su tatuaje como “la cosa más estúpida” que hizo en su vida, reconociendo que no pensó ni averiguó mucho sobre el origen de la imagen que ahora yace en su brazo izquierdo.
«Un día yo estaba en WhatsApp y me llegó un sticker… yo no soy futbolera, nadie alrededor mío es futbolero. Y era como un escudo de un club de fútbol que decía «GAY». Y era rosa, como mi tatuaje. Entonces un día dije: ‘Tengo libre la tarde, voy y me lo hago con mi amiga’ Mi amiga, tampoco futbolera, me dice: ‘¡Qué divertido!’. Me lo tatuó… muy visible, by the way«, explicó.
Lo que fue una simple tarde de amigas se transformó en una catarata de mensajes de odio después que descubrieron que se trataba de un escudo modificado, una vez que su amiga presumió el tatuaje en sus redes.
“Entonces era gente amenazándome de muerte y gente de Racing diciéndome: ‘Te amo’. Me metí en una polémica que no entendía, como una estúpida. Es la cosa más estúpida que hice en mi vida”, lamentó.
“Es que se ponen muy… a los hombres del fútbol, aparentemente, no les gusta la homosexualidad, no sabía. No es un buen match”, reflexionó con humor.
A pesar de que pensó en borrárselo o taparlo con otro diseño, la cantante dijo que no se arrepiente de llevar ese escudo en la piel: “Por momentos me siento un poco insegura en la calle, pero lo voy a seguir llevando con orgullo. Pero no era mi intención hacer lo que pasó. No soy de Independiente, no soy de Racing, no soy nada. Solo es a favor de la comunidad LGBT”.
“Soy gay, eso es lo que quería decir. Así que, bueno… no importa. Yo sé que es una estupidez, yo lo sé muy bien. Me sentí muy avergonzada. Antes de que se cumplieran 24 horas de este tatuaje, yo ya estaba averiguando para sacármelo porque me asusté mucho, obviamente”, confesó.








