Un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba reveló que a siete de cada diez cordobeses se les agotan los ingresos el 20 de cada mes o antes. La investigación del Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible abarcó 1.600 casos en la provincia para analizar la gestión de la crisis en los hogares. Los datos fueron publicados por la agencia Unciencia a partir de un informe elaborado por el periodista Lucas Viano.
El relevamiento académico comprobó que el 70% de las personas solicitó al menos un préstamo en los últimos dos años. Asimismo, el 48% de los encuestados destina esos fondos a la compra de mercadería y alimentos, mientras que el 43% los utiliza para afrontar gastos imprevistos.
La utilización de plataformas digitales creció como vía de financiamiento en la provincia. El 37,8% de los consultados pidió dinero a través de una billetera virtual, y un 43% debió recurrir a dos o más fuentes de crédito en paralelo.
«Tener datos para afirmar que hay una crisis no es lo mismo que tener sensaciones. Afirmar que casi el 70% de las personas solo llega hasta el 20 de cada mes es abrumador», afirmó Emilia Schaigorodsky, investigadora del equipo de la UNC, en declaraciones recogidas por Unciencia.
El uso de la tarjeta de crédito y el atraso en los pagos
El informe expone que el 46% de los hogares tiene comprometido un tercio de sus ingresos en el resumen de la tarjeta. Además, el 53% de los usuarios emplea el plástico para comprar comida en el supermercado.
Las dificultades financieras provocan morosidad en los servicios cotidianos. Siete de cada diez encuestados registran atrasos en el pago de impuestos, servicios o tarjetas, mientras que el 51% mantiene deudas en tres o más rubros simultáneos.
«Los ingresos son cada vez más bajos en capacidad de compra y tienen que pagar el supermercado en cuotas. Eso no es especular, es quemar los puentes que quedan por quemar», explicó Gonzalo Assusa, codirector del proyecto de investigación.
Pluriempleo e impacto en jóvenes y mujeres
La inestabilidad laboral empuja a la búsqueda de múltiples empleos informales para completar el presupuesto. El relevamiento señala que el 40% de la población percibe ingresos de forma diaria, semanal o irregular, lo que impide la planificación de los gastos.
«Hay un desgranamiento progresivo del trabajo en blanco como posibilidad de vivir bien trabajando ocho horas. Personas profesionales con título o empleados públicos ahora también tienen que hacer changas», sostuvo Juana Garabano, integrante del equipo técnico.
El informe concluye que las brechas afectan con mayor fuerza a las mujeres y a los jóvenes de hasta 35 años. El 33% de las mujeres presenta retrasos en al menos dos pagos mensuales, frente al 20% registrado en los varones.









