Docentes y no docentes universitarios realizarán un paro nacional este martes 8 de septiembre, en el marco del conflicto por salarios y financiamiento de las universidades públicas. La medida fue anunciada por el Frente Sindical de las Universidades Nacionales luego de que fracasara la última reunión paritaria.
El paro universitario responde al rechazo de una propuesta oficial de aumento salarial del 3%, presentada durante la negociación del 1° de septiembre. Los gremios consideran insuficiente la oferta y reclaman una recomposición de los ingresos, además de mayores recursos para el funcionamiento de las casas de estudio.
La protesta forma parte de un plan de lucha que comenzó el 2 de septiembre con un cese de actividades y que continuará durante las próximas semanas.
El cronograma de lucha
Además del paro universitario, las organizaciones gremiales convocaron a una jornada nacional de clases públicas para el martes 15 de septiembre, con actividades destinadas a visibilizar el reclamo.
En la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), ADIUC mantiene una Semana de Protesta del 7 al 11 de septiembre, que contempla asambleas por lugares de trabajo con abandono de tareas. También se prevé una sentada en defensa de la Daspu, aunque la fecha todavía no fue confirmada.
Las partes volverán a reunirse en una mesa paritaria el 17 de septiembre. Mientras tanto, los sindicatos resolvieron sostener las medidas y avanzar con la organización de una nueva movilización nacional.
Una nueva Marcha Federal
El conflicto también tendrá como próximo eje la quinta Marcha Federal Universitaria, que los gremios prevén realizar durante la primera semana de octubre.
El paro universitario se inscribe así en una escalada de medidas que busca presionar por una respuesta oficial a los reclamos salariales y presupuestarios. Entre los principales pedidos figura también el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya sanción lleva más de 300 días.
Los sindicatos anticiparon que mantendrán el plan de lucha hasta obtener una propuesta que consideren suficiente para recomponer los salarios y garantizar el funcionamiento del sistema universitario.









