La relación entre Patricia Bullrich y la conducción de La Libertad Avanza atraviesa una nueva etapa de tensión, aunque desde la Casa Rosada buscan evitar que las diferencias deriven en una ruptura formal. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, optó por contener a la senadora y mantener abierto el diálogo, mientras Bullrich continúa expresando posiciones propias sobre distintas decisiones del Gobierno.
En las últimas semanas, los contrapuntos se hicieron más frecuentes. Uno de los principales episodios se produjo tras la presentación del Presupuesto 2027, cuando Bullrich cuestionó públicamente la falta de coordinación en torno a las modificaciones previstas para el área de discapacidad. El planteo generó una discusión dentro de la mesa política oficialista y derivó en un pedido para que este tipo de diferencias fueran canalizadas internamente.
A pesar de ese episodio, desde el entorno de Karina Milei sostienen que la intención es evitar una escalada. La estrategia, según reconstruyó Infobae, consiste en convivir con las diferencias mientras Bullrich continúe formando parte del espacio oficialista y no concrete una ruptura institucional.
Una sucesión de desacuerdos
La disputa no se limita al debate presupuestario. Bullrich volvió a diferenciarse del Gobierno en distintas oportunidades y, más recientemente, expresó su rechazo a medidas vinculadas con el Poder Judicial. También se pronunció sobre otros temas de la agenda oficialista, consolidando un perfil propio dentro del bloque libertario en el Senado.
El último contrapunto público se produjo el sábado, cuando Bullrich manifestó su solidaridad con periodistas de LA NACION que denunciaron haber sido perseguidos judicialmente en Formosa. El gesto volvió a ser interpretado como una nueva señal de autonomía respecto de la Casa Rosada.
La frecuencia de estos episodios es uno de los elementos que genera preocupación dentro del oficialismo. De acuerdo con las versiones recogidas por Infobae, algunos sectores cercanos al Presidente consideran que Javier Milei comenzó a mostrar mayor malestar frente a determinados cuestionamientos, aunque desde el Gobierno negaron que una reciente referencia presidencial a los “sustitutos de segunda calidad” estuviera dirigida específicamente contra Bullrich.
El límite que plantea el oficialismo
Por ahora, el principal límite que se menciona dentro de la Casa Rosada es una ruptura formal. Bullrich continúa dentro del esquema legislativo de La Libertad Avanza y no conformó un bloque propio ni un monobloque.
Mientras esa situación se mantenga, Karina Milei buscaría sostener la convivencia política y evitar una fractura que complique el funcionamiento del oficialismo en el Congreso, particularmente en un momento en que el Gobierno necesita votos para avanzar con distintas iniciativas.
La estrategia ya se reflejó en los últimos encuentros. Karina Milei convocó a Bullrich y a senadores libertarios a una cena en la que, según los participantes consultados por Infobae, el clima fue distendido y se buscó bajar el nivel de confrontación.
La secretaria general también permaneció en Buenos Aires durante el viaje presidencial a Estados Unidos para seguir de cerca las negociaciones legislativas y las tensiones internas.
La incógnita de 2027
El trasfondo de la disputa excede la agenda parlamentaria y se vincula con el escenario electoral de 2027. Según fuentes citadas por Infobae, Bullrich no habría definido todavía su futuro político y tampoco descartaría distintas alternativas electorales.
Entre las posibilidades mencionadas aparece una eventual candidatura presidencial, aunque también la posibilidad de acompañar a Milei en un esquema electoral. Se trata, por ahora, de escenarios planteados por dirigentes cercanos a la senadora y no de candidaturas formalmente anunciadas.
En paralelo, el oficialismo trabaja para ordenar su estrategia electoral y legislativa. La reforma electoral continúa siendo objeto de negociaciones en el Senado, donde existen diferencias entre los bloques aliados y todavía no está cerrado el escenario de cara a 2027.
Así, la relación entre Karina Milei y Patricia Bullrich queda atravesada por una doble necesidad: la conducción libertaria procura preservar la unidad del espacio y, al mismo tiempo, Bullrich mantiene un margen de autonomía que se expresa cada vez con mayor frecuencia en temas de alto impacto político.
Por el momento, no existe una ruptura formal, pero las diferencias acumuladas mantienen abierta una interna que podría tener nuevas derivaciones a medida que avance la definición del escenario electoral de 2027.









