La Unión Argentina de Rugby (UAR), junto con las federaciones de Uruguay, Chile y Brasil y con el respaldo de Sudamérica Rugby, dio un nuevo paso en el camino hacia la organización de la Rugby World Cup 2035. La región presentó en tiempo y forma ante World Rugby toda la información técnica requerida para avanzar en el proceso de selección.
La propuesta contempla una Copa del Mundo repartida entre los cuatro países, que recibirían partidos en caso de que la candidatura resulte elegida. El proyecto busca presentar a Sudamérica como una alternativa con capacidad para albergar uno de los principales acontecimientos deportivos del mundo.
La región reúne una población de aproximadamente 283 millones de habitantes y cuenta con experiencia en la organización de grandes eventos internacionales, tanto vinculados al rugby como a otras disciplinas deportivas y acontecimientos multidisciplinarios. A eso se suma la diversidad geográfica y cultural de los cuatro países, uno de los principales argumentos de la candidatura.
El proyecto contempla 11 estadios distribuidos entre las cuatro naciones. En Argentina fueron incluidos el Monumental y el José Amalfitani, en Buenos Aires; el Estadio Único Diego Armando Maradona, de La Plata; el Mario Alberto Kempes, de Córdoba; el Estadio Único Madre de Ciudades, de Santiago del Estero; el Padre Martearena, de Salta; el Malvinas Argentinas, de Mendoza; y el Gigante de Arroyito, de Rosario.
La propuesta se completa con el Maracaná, de Río de Janeiro, por Brasil; el Estadio Nacional, de Santiago de Chile; y el Estadio Centenario, de Montevideo.
Para Félix Páez Molina, presidente de la UAR, la presentación representa un paso significativo para el rugby argentino y sudamericano. El dirigente destacó la posibilidad de mostrar la pasión de la región por el deporte y su capacidad para organizar grandes acontecimientos, además de remarcar que se trata de un proyecto construido junto con las distintas uniones nacionales y Sudamérica Rugby.
“La presentación de esta candidatura representa un paso muy importante para el rugby argentino y para toda la región”, señaló Páez Molina, quien sostuvo que existe la posibilidad de mostrar al mundo “todo lo que nuestros países pueden ofrecer”. En ese sentido, planteó que el objetivo es que Sudamérica tenga por primera vez la oportunidad de albergar una Rugby World Cup.
En la misma línea, Marcello Calandra, presidente de Sudamérica Rugby, destacó el trabajo conjunto entre los cuatro países y consideró que la candidatura refleja la unidad de la región detrás de un objetivo común.
“Contamos con el apoyo de nuestros gobiernos nacionales, estatales y las comunidades de rugby de los cuatro países que han empujado con enorme pasión”, afirmó Calandra. Además, sostuvo que recibir un Mundial en Sudamérica constituye “una deuda pendiente” y expresó su confianza en que la propuesta pueda convertirse en una candidata ideal para World Rugby.
La organización de una Copa del Mundo representa, además, una oportunidad económica y de desarrollo para los países anfitriones. La edición de Francia 2023 reunió a más de 2,3 millones de espectadores en los estadios y generó 1.330 millones de horas de visualización. El torneo dejó, además, un superávit récord de 472 millones de libras esterlinas, destinado a la reinversión en el desarrollo del rugby.
El impacto también alcanzó a la economía francesa. De acuerdo con los datos difundidos por World Rugby, el último Mundial masculino generó 1.800 millones de euros de gasto y un beneficio económico neto de 871 millones de euros para el país anfitrión, además de iniciativas sociales y comunitarias vinculadas al torneo.
Ahora, la candidatura sudamericana deberá atravesar las próximas etapas del proceso. World Rugby anunciará en mayo de 2027 las sedes preferidas, mientras que la decisión definitiva sobre la organización del Mundial de 2035 estará a cargo del Consejo de World Rugby y se conocerá en noviembre de ese año.
Argentina cuenta con una historia particular dentro del torneo: Los Pumas participaron de todas las ediciones de la Copa del Mundo desde 1987, alcanzaron tres semifinales y lograron su mejor resultado en Francia 2007, cuando finalizaron en el tercer puesto.
La posibilidad de llevar por primera vez el Mundial de Rugby a Sudamérica empieza así a tomar forma, con una candidatura regional que busca convertir la experiencia de Argentina, Uruguay, Chile y Brasil en una propuesta capaz de convencer a World Rugby.









