El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció que Rusia continúa atacando la infraestructura energética de su país pese al alto el fuego anunciado por el mandatario estadounidense, Donald Trump, y aseguró que Kiev está dispuesto a detener sus operaciones contra instalaciones rusas si Moscú cumple la misma condición.
Durante su intervención en el Foro de Seguridad de Varsovia, en Polonia, Zelenski afirmó que su Gobierno quedó «horriblemente sorprendido» por los ataques rusos contra una central eléctrica en Járkiv, una instalación de producción de gas y una gasolinera civil. Según el mandatario, los bombardeos se produjeron pocas horas después del anuncio de Trump, el domingo 11 de octubre, sobre una supuesta tregua energética inmediata.
«Ucrania estará lista para dejar de atacar las refinerías de petróleo rusas si Rusia deja de atacar nuestra infraestructura energética», sostuvo Zelenski en un mensaje publicado en la red social X.
El presidente ucraniano afirmó que su país se abstuvo de atacar instalaciones energéticas rusas desde el anuncio estadounidense y consideró que una tregua de este tipo podría representar «un buen primer paso» hacia el final de la guerra, que lleva más de cuatro años. Sin embargo, expresó dudas sobre la voluntad del presidente ruso, Vladímir Putin, de respetar el compromiso.
«No estoy seguro de que Putin esté preparado», declaró en una entrevista con el programa America’s Newsroom, de Fox News. También insistió en que el acuerdo debe ser recíproco: Rusia debe dejar de atacar las instalaciones energéticas ucranianas y Kiev debe suspender sus operaciones contra objetivos equivalentes en territorio ruso.
El Kremlin evita confirmar el acuerdo
Trump anunció la tregua mediante una breve publicación en sus redes sociales, en la que aseguró que el cese de los ataques entraba en vigor de inmediato y advirtió a las partes: «¡No lo rompan!». Sin embargo, no ofreció detalles sobre los mecanismos de aplicación ni sobre las condiciones concretas del supuesto entendimiento.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, evitó confirmar si Moscú había aceptado formalmente la propuesta y se limitó a señalar que «los contactos continúan».
No es la primera vez que Trump anuncia una iniciativa de estas características. El 14 de septiembre, el presidente estadounidense había afirmado que Rusia y Ucrania acordaron no atacar sus respectivas infraestructuras energéticas, aunque aquella propuesta tampoco llegó a consolidarse.
En paralelo, Zelenski rechazó las críticas de Trump sobre la estrategia militar ucraniana y las acusaciones de que los ataques contra instalaciones petroleras rusas contribuyen al aumento de los precios del combustible en Estados Unidos. El mandatario ucraniano atribuyó el encarecimiento del diésel principalmente a las tensiones internacionales y al bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Nuevos bombardeos dejaron víctimas civiles
Mientras persisten las dudas sobre la tregua, los ataques continuaron en distintas regiones de Ucrania. En Kiev, una mujer murió y al menos cinco personas resultaron heridas después de que un dron ruso impactara contra un edificio residencial de 25 pisos en el distrito de Darnytskyi, según informó la administración militar de la capital.
En la localidad de Pisochyn, en la región de Járkiv, tres personas murieron y otras nueve resultaron heridas, incluidos niños, durante un ataque ruso con drones ocurrido el domingo por la noche. La Fiscalía regional indicó que el bombardeo alcanzó una zona densamente poblada, próxima a edificios de viviendas y comercios, y provocó un incendio.
La Fuerza Aérea ucraniana aseguró que sus defensas derribaron o neutralizaron 89 de los 121 drones rusos empleados durante la noche del lunes. Las autoridades también informaron de impactos en 15 ubicaciones y de restos de aparatos interceptados en otros cuatro puntos.
Los ataques se producen en un contexto de intensificación de las operaciones militares de ambos países. Rusia informó que interceptó 151 drones ucranianos durante la noche, mientras que su Ministerio de Defensa aseguró haber atacado infraestructura portuaria ucraniana y un buque que se dirigía a Odesa.
La Unión Europea pone en duda la voluntad de Moscú
Kaja Kallas, jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), respaldó la posibilidad de suspender los ataques contra infraestructuras energéticas, pero puso en duda la voluntad de Moscú de cumplir el acuerdo.
«Todavía no hemos visto que Rusia vaya a cumplirlo», señaló durante una reunión de ministros de Exteriores del bloque celebrada en Luxemburgo. Kallas también reclamó una tregua más amplia: «Personalmente, también me gustaría que el alto el fuego incluyera que no se mate a personas, no solo la energía».
En Estados Unidos, un grupo bipartidista de seis senadores pidió a la Administración Trump que revirtiera una decisión que permitiría las importaciones estadounidenses de diésel ruso. Los legisladores advirtieron que esa medida podría aportar nuevos ingresos a Moscú mientras continúa la guerra.
Zelenski condiciona las elecciones
La disputa diplomática también se extendió a la situación política de Ucrania. Zelenski rechazó los cuestionamientos de Trump sobre la continuidad de su presidencia y sostuvo que resulta imposible organizar elecciones nacionales mientras el país siga sometido a bombardeos.
No obstante, afirmó que estaría dispuesto a avanzar con un proceso electoral si se alcanzara un alto el fuego total de al menos 60 días.
Desde Moscú, Peskov aseguró que Putin estaría dispuesto a suspender los ataques durante la jornada electoral, pero acusó a Kiev de buscar una tregua prolongada para reorganizar sus fuerzas militares.
Por su parte, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, rechazó las críticas de Trump al liderazgo de Zelenski y defendió el derecho de la población ucraniana a decidir quién la gobierna.









