Decenas de miles de estudiantes, docentes y otros manifestantes volvieron a movilizarse este martes en distintas ciudades de Francia para reclamar más inversión educativa, mejores condiciones de enseñanza y mayor cantidad de profesores. La jornada contó con el respaldo de la activista sueca Greta Thunberg y estuvo marcada por enfrentamientos puntuales entre manifestantes y fuerzas de seguridad en París.
Según el Ministerio del Interior francés, 161.500 personas participaron de las marchas, mientras que los organizadores elevaron la cifra a 480.000. Las movilizaciones se desarrollaron en medio de las críticas por la falta de respuesta del Gobierno de Emmanuel Macron a los reclamos que comenzaron a fines de septiembre y podrían confluir el sábado con las protestas contra el costo de vida.
La nueva jornada incluyó bloqueos de establecimientos educativos en París, Nantes, Estrasburgo, Lyon y Marsella, entre otras ciudades. El ministro de Educación, Édouard Geffray, informó que alrededor de 200 liceos permanecieron cerrados, mientras que la Unión Estudiantil sostuvo que el 90% de las aproximadamente 70 universidades francesas estaban bloqueadas o sin actividad.
El respaldo de Greta Thunberg
La activista medioambiental sueca, de 23 años, se presentó frente al liceo Paul-Éluard, en Saint-Denis, en las afueras de París, para expresar su apoyo a los estudiantes. Allí cuestionó la falta de participación de los jóvenes en las decisiones sobre su futuro y reclamó mayores recursos para las escuelas.
“Los jóvenes no participan en las discusiones. Nos están robando nuestro futuro y, como hemos podido comprobar aquí, las escuelas no reciben las inversiones que necesitan”, afirmó ante los periodistas.
Thunberg también defendió la continuidad de las movilizaciones y expresó su respaldo a los manifestantes. “¿Qué se supone que debemos hacer? ¿Rendirnos? Por supuesto que no”, sostuvo. Además, se declaró “orgullosa de los estudiantes franceses”.
La presencia de la activista coincidió con la participación de organizaciones sindicales y docentes, que respaldaron las demandas de los jóvenes. Desde la Unión Sindical de los Liceos (USL), su cosecretario general, Marius Mesnil, destacó la importancia de ampliar el apoyo al movimiento: “Nos alegramos de que se una a nosotros el mayor número posible de personas. No se trata de etiquetas ni de una persona en particular, sino de cuánta gente se suma al movimiento”.
Reclamos por falta de profesores y aulas saturadas
Las protestas responden a problemas estructurales del sistema educativo francés. Entre los principales reclamos figuran la falta de docentes, la saturación de las aulas, el deterioro de los edificios escolares y las jornadas de estudio excesivamente prolongadas. Los estudiantes también cuestionan las desigualdades en el acceso a la universidad y el funcionamiento de la plataforma de admisión Parcoursup.
Según los datos difundidos en el marco de las movilizaciones, al comienzo del ciclo lectivo el 53% de los establecimientos públicos de secundaria tenía al menos un docente menos de los previstos. Además, durante el período escolar 2024-2025 quedó sin dictarse alrededor del 10% de las horas de clase programadas en los liceos.
El promedio de estudiantes por aula pasó de 27 en 2010 a 30 en 2025, aunque algunos docentes denunciaron cursos con hasta 37 alumnos. Frente a este escenario, los manifestantes reclaman mejores becas, nuevas plazas universitarias y un plan de emergencia de 10.000 millones de euros para financiar la educación.
Adeline Ferier, docente afiliada al sindicato SNES-FSU, cuestionó los recortes anunciados por el Gobierno. “No se puede presentar un presupuesto con 1.500 puestos menos y luego pretender sacar 3.000 puestos de la nada”, afirmó.
Por su parte, Geffray señaló que la plataforma de participación habilitada para estudiantes secundarios había recibido 86.000 contribuciones y defendió la búsqueda de soluciones mediante el diálogo. El Gobierno también anunció la incorporación de 3.000 docentes suplentes para atender las ausencias en las escuelas.
Enfrentamientos con la Policía
En París, las marchas partieron desde distintos puntos de la ciudad y confluyeron en la zona de los Inválidos, cerca de organismos gubernamentales y de la Asamblea Nacional, donde comenzó el debate del presupuesto para 2027.
Durante el recorrido se registraron enfrentamientos entre la Policía y grupos radicalizados, además de daños en comercios y el incendio de un automóvil. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a algunos manifestantes, especialmente en las inmediaciones de la plaza Vauban.
El Ministerio de Educación informó que ocho integrantes del personal docente habían resultado heridos el lunes en distintos incidentes. En paralelo, las autoridades judiciales contabilizaron más de 6.800 detenciones vinculadas con las protestas, en su mayoría de menores de edad, mientras que se abrieron investigaciones internas por denuncias de violencia policial.
Ante el escenario de tensión, el presidente Macron pidió moderación y sostuvo que las respuestas a los reclamos requieren tiempo. “Son cuestiones que requieren tiempo, consultas, debate y respeto”, declaró durante una visita a un salón del automóvil en París.
Sin embargo, los estudiantes advirtieron que mantendrán las movilizaciones si no obtienen respuestas concretas. La próxima jornada de protesta está prevista para el sábado, cuando los reclamos educativos podrían coincidir con una convocatoria contra el encarecimiento del costo de vida.









