El paso del huracán Simón y la tormenta tropical Rachel por la costa del Pacífico de México dejó al menos cinco muertos y cinco desaparecidos, informaron las autoridades. Además, equipos de rescate, con apoyo de helicópteros, auxiliaron a 32 personas que habían quedado incomunicadas.
Las cuatro víctimas de Rachel, integrantes de una misma familia y entre las que había dos niños, fueron encontradas en las afueras de Ensenada, en el estado de Baja California. La quinta muerte correspondió a un hombre de 71 años que falleció en Guerrero por el derrumbe de una pared, según informó la gobernadora Evelyn Salgado.
Simón se aleja, pero persiste la alerta
El huracán no llegó a tocar tierra y comenzó a alejarse de la costa, por lo que Puerto Vallarta, en el estado de Jalisco, evitó el impacto directo que se temía. Sin embargo, las autoridades mantenían las alertas por las precipitaciones y el fuerte oleaje.
Según el último reporte disponible, Simón se encontraba en la categoría 2 de la escala Saffir-Simpson, con vientos de hasta 155 kilómetros por hora. También se advertía por olas de hasta cinco metros en algunas localidades. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) preveía que el sistema podría tocar tierra el miércoles en Sinaloa.
Las lluvias ya habían causado inundaciones y deslaves en Jalisco, Guerrero, Michoacán y Colima. Además, el balneario de Acapulco había sufrido anegamientos durante la semana pasada.
Preocupación por el impacto económico
En Puerto Vallarta, algunos residentes regresaron al malecón mientras los comercios y el aeropuerto todavía permanecían cerrados. «Necesitamos recuperar todo lo que es el comercio», expresó Magda Flores, de 55 años, quien aseguró sentirse «muchísimo más tranquila» ante el alejamiento del ciclón.
La actividad turística local ya venía golpeada por la violencia desatada en febrero tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Las autoridades prevén una temporada de huracanes más intensa por la influencia de El Niño, fenómeno que calienta las aguas del Pacífico y puede favorecer la formación de ciclones. En el Atlántico, el ciclón Isaías había dejado al menos cuatro muertos tras tocar tierra el 9 de octubre en la costa estadounidense del golfo de México.









