El “que se vayan todos” se hizo eco en el Kempes tras la derrota de Talleres por 2 a 1 ante Defensa y Justicia. El malestar de los hinchas está vinculado al mal momento futbolístico e institucional que azota a la “T” en esta campaña. Último en la Zona A y sin chances de entrar a la fase eliminatoria ni a copas internacionales, la mirada de la dirigencia está puesta en sumar seis puntos en los últimos dos partidos del año y diagramar lo que será la próxima temporada.
Ante esta situación, la comisión directiva albiazul adelantó, tras una reunión el jueves pasado, que resolvió iniciar una nueva etapa en su política, la cual incluye “una reestructuración integral del área de fútbol profesional y la dirección deportiva”. “Se puso foco prioritario en el tramo final de este torneo junto a Omar De Felippe al frente del plantel profesional, con quien ya se trabaja en la planificación de la temporada 2027”, amplió el textual oficial de la institución.
Piensa en el armado con los números en rojo
Esa reestructuración anunciada en barrio Jardín ya contempla dos ejes fundamentales para oxigenar el clima interno: la contratación de un director deportivo que asuma el cargo vacante desde la partida de Pablo Guiñazú en 2024, y el desembarco de una serie de incorporaciones para jerarquizar el plantel. Se espera que el presidente Andrés Fassi rompa el silencio durante esta semana para brindar precisiones formales sobre este nuevo modelo de trabajo.
La decisión de sostener el actual proyecto choca con la crudeza de la campaña. El ciclo de De Felippe arroja apenas un 19 por ciento de efectividad, producto de una victoria, un empate y cinco caídas en siete presentaciones. Ese registro de cuatro unidades sobre 21 en disputa es uno de los más bajos desde el retorno a Primera División en 2016, empeorando incluso la ya floja cosecha de su antecesor, Jorge Sampaoli, quien se despidió con un 23 por ciento de los puntos.
Pese a que el marcador no lo respalda, el DT confía en revertir el escenario y destaca que, en su análisis, el equipo evidencia una mejora. Tras asegurar que el choque contra el “Halcón” fue el mejor desde que asumió, reconoció los fallos que cuestan puntos: “Hay muchos detalles que trabajamos para que esto no suceda, pero todos los fines de semana sucede uno. Sé lo que estoy viendo y sé cómo tratar de arreglarlo en el futuro”.
El técnico reconoce que el proyecto 2027 comenzaría con él a la cabeza. Hay mucho para trabajar y el contexto no le permite fallar.
Urgencias para el cierre
Al margen de la proyección, el plantel arrastra la pesada obligación de maquillar el cierre del semestre. A un punto de Central Córdoba, el objetivo inmediato para abandonar el último puesto de la tabla será este sábado a las 17, cuando visite a Deportivo Riestra. El telón del campeonato se bajará luego en el Kempes frente a Estudiantes de La Plata, aún sin fecha confirmada.









