Clonan semillas de hace 32.000 años y revivieron 36 plantas

Se trata de una planta muy parecida a una que actualmente crece en la zona. Se trató de un gran reto ya que la planta regenera más antigua hasta el momento tenía 2.000 años de antigüedad, mucho menos que lo logrado ahora

Corría la década pasada cuando un equipo de investigadores conformado por científicos rusos, húngaros y norteamericanos recuperó unas semillas congeladas que tenían 32.000 años de antigüedad. Se trataban de las vainas de Silene stenophylla y dieron con ellas mientras estudiaban unas 70 antiguas madrigueras de ardillas de tierra en esa vasta región helada que se encuentra al noreste de Rusia.

Estas semillas prehistóricas, encontradas en depósitos de hielo, eran el alimento de los roedores. Por el frío, quedaron atrapadas y se conservaron en gran estado en las antiguas madrigueras, lo que proporcionó una gran cantidad de pruebas biológicas.

En 2012, los científicos intentaron generar una planta a través de las semillas congeladas, pero no obtuvieron un resultado satisfactorio. Por esa razón, ahora utilizaron la tecnología de clonación para extraer el material genético de las vainas antiguas y, como resultado, pudieron criar 36 plantas. Los investigadores detallaron este impresionante logro en un artículo que publicaron en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Si bien las plantas criadas a partir de este experimento se parecen a la Silene stenophylla moderna que todavía crece en la zona, una vez que las plantas florecían, se observaba que los pétalos estaban más separados que en la versión actual. Y, curiosamente, las plantas antiguas producían semillas que generaban otras nuevas plantas el 100% de las veces, resultando una tasa bastante superior que la variedad contemporánea.

Así, se pudo establecer que los frutos de la Silene stenophylla databan de hace unos 32.000 años, en el período geológico del Pleistoceno.

Esta clonación constituyó un reto para los investigadores ya que la planta regenerada más antigua era una palmera datilera de Judea, que tenía unos 2.000 años de antigüedad. Ahora, este extraordinario resultado pronostica otros progresos que podrían surgir del permafrost, la capa de suelo congelado permanente de las regiones periglaciares.

En el permafrost de las regiones árticas del mundo se esconden muchos más misterios prehistóricos. Como por ejemplo, ejemplares de mamuts en excelente estado de conservación.

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar