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Para Jean Pierre Llanos García, una imagen no termina cuando se entrega un archivo. Puede permanecer durante años como la portada de un disco, el afiche de una película o una pieza que alguien vuelve a mirar y encuentra distinta. Esa idea atraviesa su trabajo como director de arte y especialista en retoque y FX digital, con más de 14 años de experiencia en campañas vinculadas al cine, las series y la música.
Su mirada sobre el oficio también está atravesada por una decisión: trabajar con el mayor cuidado posible incluso cuando los tiempos son mínimos. “En los diseños que encaro me gusta pensar en la idea de que van a perdurar en el tiempo”, explica.
Uno de los trabajos recientes que mejor sintetiza esa búsqueda fue su participación en la identidad visual de La nueva violencia, el nuevo álbum de Dillom. Llanos García estuvo a cargo del retoque y los FX digitales de la portada, realizada a partir de una maqueta construida artesanalmente y fotografiada por el equipo de producción.
La premisa del proyecto era conservar ese carácter manual. En su intervención, el diseñador buscó incluso recuperar herramientas básicas de Photoshop que utilizaba años atrás. “Me propuse un reto: retocar solo con las herramientas más básicas de Photoshop, como las que solía usar en 2010”, cuenta. Trabajó con tampón de clonar, pincel corrector y pluma, además de intervenir manualmente algunos elementos.
Para las roturas de las ventanas de la maqueta, por ejemplo, construyó piezas con cartón y papel para luego quebrarlas y fotografiarlas. El proceso fue realizado a contrarreloj. “Fue pensar todo muy rápido”, recuerda. La experiencia, dice, requiere una combinación de oficio y confianza: “Es mucha maña de años de experiencia y de probar realmente si las cosas que estaba pensando en mi cabeza funcionan”.
En su trabajo, la observación ocupa un lugar central. Llanos García fotografía elementos que encuentra en la calle, pero también los guarda como imágenes mentales. Carteles deteriorados, paredes intervenidas, objetos rotos o mensajes que desaparecen con la lluvia forman parte de un archivo visual cotidiano.
Esa práctica alimenta sus diseños y le permite encontrar recursos en lugares inesperados. También implica estudiar cómo cambian los códigos visuales y qué imágenes consume cada público.
La inteligencia artificial aparece dentro de ese escenario como una herramienta más de una industria que, según explica, exige adaptación. Él reconoce que necesita conocerla y utilizarla cuando el trabajo lo requiere, aunque procura preservar procesos manuales cuando puede.
Esa mirada también aparece en la forma en que guarda y reutiliza materiales que encuentra a su alrededor. Jean Pierre conserva diarios y recortes, y cuenta que actualmente trabaja en una campaña para India en la que incorporó páginas de un periódico de Córdoba como parte de la pieza gráfica. “Me parece muy loco y muy lindo que un diario de Córdoba termine en una campaña al otro lado del mundo”, señala. Para él, esos objetos cotidianos también pueden convertirse en material visual cuando salen de su contexto original.
Su defensa del oficio también alcanza a la forma de trabajar. En grandes producciones, señala, cada integrante depende del trabajo de los demás. “No creo que ningún artista pueda hacer las cosas solo por su cuenta”, afirma.
Para Llanos García, esa dimensión colectiva es parte del valor de una pieza. El resultado final puede parecer una sola imagen, pero detrás hay personas, decisiones, pruebas y tiempo. Y también una posibilidad cada vez más necesaria: volver a mirar cómo fue hecha.









