domingo 30 de agosto
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate Gratis
SECCIONES
Hoy Día Córdoba
🗞️ Edición papel gratis
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
Hoy Día Córdoba
  • Inicio
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
Inicio Cultura
Apuntes de viaje

Estambul, el infinito y la muerte

Por Diego Tatian

OpiniónPorOpinión
11 de noviembre de 2022
0 0
0
Estambul, el infinito y la muerte

Tendida como un animal milenario hacia ambas orillas del Bósforo, tal vez por efecto del agua, Estambul es una ciudad viva y tranquila al mismo tiempo. Acumula restos de mundos perdidos sin culto tanático hacia ellos: una antigua mayólica otomana en el frente de una casa cualquiera; una columna del siglo XVIII que el paso de transeúntes esquiva para seguir la marcha; una leyenda en árabe escrita en el mármol de una fuente de agua, muy anterior a la transformación kemalista de la grafía y de la lengua, que permanece al costado de la calle desde algún año incierto… Un presente piadoso y abierto impide al pasado caer del todo y acepta sin particular devoción vestigios de comunidades extintas que el tiempo olvida en su transcurso descuidado.

Con espíritu geométrico, Descartes deploraba las callejuelas curvas (“tortuosas y desparejas”) de las ciudades antiguas, a las que oponía las calles rectas, paralelas y perpendiculares (a lo sumo secantes), que proporcionan a quien transita por ellas un espacio claro y distinto: “…esas viejas ciudades que no fueron al comienzo más que caseríos -escribe en el inicio de la segunda parte del Discurso del Método-, y que con el transcurso del tiempo han llegado a ser grandes urbes, suelen estar muy mal trazadas en comparación con las plazas regulares que un ingeniero diseña según su fantasía en una llanura” (como sucede con las casas a punto de derrumbarse de esas viejas ciudades, era el entendimiento antiguo lo que, en la metáfora urbanística de Descartes, requería ser demolido para construir uno nuevo).

Una de las más bellas del mundo, Estambul es lo contrario de una ciudad cartesiana. Se parece más a la que, siglos después, Ludwig Wittgenstein describió en una página célebre como metáfora del lenguaje: “nuestro lenguaje puede verse como una vieja ciudad: una maraña de callejas y plazas, de viejas y nuevas casas, y de casas con anexos de distintos períodos; y esto rodeado de un conjunto de barrios nuevos con calles rectas y regulares y casas uniformes”. La ciudad wittgeinsteiniana crece desde un núcleo inmemorial en el que no es posible transitar en línea recta y donde el camino más corto entre dos puntos suele ser largo. Estambul se parece también a la Roma de Freud, en el comienzo de El malestar en la cultura, donde nada de lo que alguna vez hubo en ella se ha perdido para quien sepa mirarla.

De pronto, una sinuosa calleja estambulí sube hacia algún lugar desconocido. Un cartel, del que solo reconocemos la fecha en números arábigos que se indica en él, advierte que en el siglo XV ya estaba allí. Constantinopla (los turcos actuales no refieren nunca a 1453 como la “caída de Constantinopla” sino como la “conquista de Estambul”) persiste en Estambul, como Bizancio persiste en Constantinopla. Se vive en todas ellas, juntas, con una vitalidad no obstruida por el asombro de que así sea, acompañada cinco veces al día por la voz del muecín. Una ciudad, muchas ciudades en las que parece haber ya sucedido todo y donde no hay nada que haya quedado sin ver, se halla en el origen de un adjetivo preciso: bizantino. Si bien en castellano no está necesariamente investido de una connotación negativa, el bizantinismo es una deriva inevitable luego de un rumor de lenguas tan prolongado -como inexorable será cierto escepticismo frente a entusiasmos no sometidos al refinamiento de una serenidad y de una seguridad: nada podría suceder que no haya sucedido ya.

Sólo una cosa llama la atención y desorienta a quien acaba de llegar: la cantidad de banderas rojas con la medialuna y la estrella que atestan las calles, los palacios y las casas. La impresión de un nacionalismo tosco contrasta con el infinito que la ciudad trasunta en cada rincón. Tal vez es esa hendija inconjurable la que hizo posible que, en esta misma ciudad donde como en ninguna otra gravita el infinito, sucediera la madrugada del 24 de abril de 1915. Y casi 100 años después, la tarde del 19 de enero de 2007 en la que asesinaron al periodista de origen armenio Hrant Dink en la puerta del diario Agost -un mosaico, como tantos con el nombre de los desaparecidos pueden encontrarse en las calles de Buenos Aires, señala el sitio exacto para su memoria. Pocas horas antes había enviado a la revista Radikal el que sería su último artículo -“Asustadizo como una paloma”- tras ser condenado por el delito de “insulto a la identidad turca”, previsto por el polémico artículo 301.

Quien camina por Estambul siente que esa presunta identidad es inexistente. Advierte que lo que en verdad existe en ella es el infinito: la expansión de lo no idéntico, el abismo del tiempo como relicario de diversidades en diáspora, una trama abigarrada de todas las creencias, una insistencia de los credos por existir en jungla, la polifonía de las lenguas. Todo en esta ciudad infinita parece conjurar contra la posibilidad de un genocidio, que sin embargo comenzó en ella la tarde del 24 de abril de 1915 con la deportación y posterior asesinato de doscientos cincuenta intelectuales, clérigos, escritores y científicos armenios, en el llamado Domingo Rojo. Ese día aciago se buscó una decapitación de la dispersa comunidad de los armenios en tierras del entonces Imperio Otomano -con particular encarnizamiento en la Anatolia, que concentraba la mayor parte de ellos- para su destrucción física y cultural. De todo ello quedan pocos restos tangibles, aunque muchos atesorados en narraciones que no se extinguen -y en lo que dejan los muertos en sus visitas a los vivos.

Caminar por Estambul permite sentir de cerca el rumor del mundo, el fragor de la memoria, la espontánea poesía popular de vendedores que ofrendan sus productos a viva voz y la esperanza de un porvenir donde el destino de los pueblos que comparten la Tierra sea una polinización de las culturas para, finalmente, poder salir de la repetición que impone el odio.

Compartir en WhatsAppCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Noticias relacionadas

Libros que guardan las huellas de sus autores.
Cultura

UNC. «De puño y letra»: la muestra que reúne libros autografiados por grandes escritores

29 de agosto de 2026
Salas Velatorias: una batalla cultural que se juega en los escenarios
Cultura

Entrevistas al margen. Salas Velatorias: una batalla cultural que se juega en los escenarios

29 de agosto de 2026
Una historia y un café, con literatura de por medio
Cultura

Plaza España. Una historia y un café, con literatura de por medio

27 de agosto de 2026
La Milonguita vuelve con tango y música en vivo a Casa de Pepino
Cultura

Clases para principiantes. La Milonguita vuelve con tango y música en vivo a Casa de Pepino

27 de agosto de 2026

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias más leídas

Incendio en Nueva Córdoba una bicicleta eléctrica en carga inició el fuego

Bomberos. Incendio en Nueva Córdoba: una bicicleta eléctrica en carga inició el fuego

PorRedacción HDC
28 de agosto de 2026
0

Policía Federal Argentina DUOF Córdoba

Investigación. Allanaron la sede de la Policía Federal en Córdoba por presuntos procedimientos irregulares

PorRedacción HDC
30 de agosto de 2026
0

Epec programó cortes de luz para este domingo

Servicios. Epec programó cortes de luz para este domingo

PorRedacción HDC
30 de agosto de 2026
0

Militancia controlada / Voto libertario escondido / Lecturas de campaña

Pasilleos de Córdoba. Abogados sin trabajo / Banquero con ambiciones / Maestranza de country

PorPasilleos de Córdoba
28 de agosto de 2026
0

Estrena la pieza “Mujeres que aman demasiado”

Teatro. Estrena la pieza “Mujeres que aman demasiado”

PorRedacción HDC
29 de octubre de 2024
0

Últimas destacadas

Sucesos

Dos detenidos tras asaltar a un repartidor en Córdoba: recuperaron la moto robada

14 minutos atrás
Nacional

El Gobierno acelera su plan de privatizaciones: cuáles son las empresas que busca transferir

21 minutos atrás
Sucesos

Murió un motociclista de 19 años tras chocar con un utilitario

2 horas atrás
Hoy Córdoba

Epec programó cortes de luz para este domingo

2 horas atrás
+ Seguí a Hoy Día Córdoba en Google News Google News
Hoy Día Córdoba

Medio de comunicación de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodismo con agenda propia.

Secciones

  • Agrietados
  • Ambiente
  • Análisis
  • Análisis internacional
  • Automovilismo
  • Autos
  • Azar
  • Basquet
  • Boxeo
  • Ciencia
  • Club de la Porota
  • Columnistas
  • Córdoba
  • Cuaderno de bitácora
  • Cuentos de Verano
  • Cultura
  • Cultura y tecnología
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • El centinela ciego
  • El Imperdible
  • El ojo de Horus
  • El Transeúnte Insomne
  • En las redes
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Finanzas
  • Fútbol
  • Gastronomía
  • Gente
  • Golf
  • Hablemos un poco
  • Hacia la tierra sin mal
  • Hockey
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Córdoba
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Información
  • Información General
  • Mascotas
  • Nacional
  • Negocios y empresas
  • Política
  • Política Cordobesa
  • Rugby
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tapa del día
  • Tecnología
  • Tenis
  • Turismo
  • Un pedante en delantal
  • Voley

Institucional

  • Inicio
  • Staff
  • Edición Impresa
  • Registro Gratuito al News
  • Suscripción al Diario Papel
  • Juegos
  • Sorteos
  • Política de privacidad
  • Contacto
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.

¡Bienvenido de nuevo!

Iniciar sesión con Google
ó

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada? Registrarse

Crear cuenta

Registrarse con Google
ó

Complete los siguientes campos para registrarse

Campos obligatorios. Iniciar sesión

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar sesión
¡Leé nuestra última edición impresa!
Tu Email*
¡Recibí la edición papel en tu casa!
Tu Email*
Sin resultados
Ver todos los resultados
Registrate al news
  • Hoy Córdoba
  • Ambiente
  • Análisis
  • Autos
  • Azar
  • Ciencia
  • Columnistas
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Gastronomía
  • Gente
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Mascotas
  • Política
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Turismo
  • Edición Impresa
  • Hoy Día Podcasts
  • Hoy Día Juegos
  • Iniciar Sesión
  • Registrarse

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.