sábado 10 de octubre
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate Gratis
SECCIONES
Hoy Día Córdoba
🗞️ Edición papel gratis
  • Inicio
  • Visita del Papa
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
  • Inicio
  • Visita del Papa
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
 
Sin resultados
Ver todos los resultados
 
Hoy Día Córdoba
  • Inicio
  • Visita del Papa
  • Hoy Córdoba
  • Hoy País
  • Hoy Mundo
  • Análisis
  • Política
  • Economía y Negocios
  • Deportes
Inicio Cultura
Apuntes de viaje

Estambul, el infinito y la muerte

Por Diego Tatian

OpiniónPorOpinión
11 de noviembre de 2022
0 0
0
Estambul, el infinito y la muerte

Tendida como un animal milenario hacia ambas orillas del Bósforo, tal vez por efecto del agua, Estambul es una ciudad viva y tranquila al mismo tiempo. Acumula restos de mundos perdidos sin culto tanático hacia ellos: una antigua mayólica otomana en el frente de una casa cualquiera; una columna del siglo XVIII que el paso de transeúntes esquiva para seguir la marcha; una leyenda en árabe escrita en el mármol de una fuente de agua, muy anterior a la transformación kemalista de la grafía y de la lengua, que permanece al costado de la calle desde algún año incierto… Un presente piadoso y abierto impide al pasado caer del todo y acepta sin particular devoción vestigios de comunidades extintas que el tiempo olvida en su transcurso descuidado.

Con espíritu geométrico, Descartes deploraba las callejuelas curvas (“tortuosas y desparejas”) de las ciudades antiguas, a las que oponía las calles rectas, paralelas y perpendiculares (a lo sumo secantes), que proporcionan a quien transita por ellas un espacio claro y distinto: “…esas viejas ciudades que no fueron al comienzo más que caseríos -escribe en el inicio de la segunda parte del Discurso del Método-, y que con el transcurso del tiempo han llegado a ser grandes urbes, suelen estar muy mal trazadas en comparación con las plazas regulares que un ingeniero diseña según su fantasía en una llanura” (como sucede con las casas a punto de derrumbarse de esas viejas ciudades, era el entendimiento antiguo lo que, en la metáfora urbanística de Descartes, requería ser demolido para construir uno nuevo).

Una de las más bellas del mundo, Estambul es lo contrario de una ciudad cartesiana. Se parece más a la que, siglos después, Ludwig Wittgenstein describió en una página célebre como metáfora del lenguaje: “nuestro lenguaje puede verse como una vieja ciudad: una maraña de callejas y plazas, de viejas y nuevas casas, y de casas con anexos de distintos períodos; y esto rodeado de un conjunto de barrios nuevos con calles rectas y regulares y casas uniformes”. La ciudad wittgeinsteiniana crece desde un núcleo inmemorial en el que no es posible transitar en línea recta y donde el camino más corto entre dos puntos suele ser largo. Estambul se parece también a la Roma de Freud, en el comienzo de El malestar en la cultura, donde nada de lo que alguna vez hubo en ella se ha perdido para quien sepa mirarla.

De pronto, una sinuosa calleja estambulí sube hacia algún lugar desconocido. Un cartel, del que solo reconocemos la fecha en números arábigos que se indica en él, advierte que en el siglo XV ya estaba allí. Constantinopla (los turcos actuales no refieren nunca a 1453 como la “caída de Constantinopla” sino como la “conquista de Estambul”) persiste en Estambul, como Bizancio persiste en Constantinopla. Se vive en todas ellas, juntas, con una vitalidad no obstruida por el asombro de que así sea, acompañada cinco veces al día por la voz del muecín. Una ciudad, muchas ciudades en las que parece haber ya sucedido todo y donde no hay nada que haya quedado sin ver, se halla en el origen de un adjetivo preciso: bizantino. Si bien en castellano no está necesariamente investido de una connotación negativa, el bizantinismo es una deriva inevitable luego de un rumor de lenguas tan prolongado -como inexorable será cierto escepticismo frente a entusiasmos no sometidos al refinamiento de una serenidad y de una seguridad: nada podría suceder que no haya sucedido ya.

Sólo una cosa llama la atención y desorienta a quien acaba de llegar: la cantidad de banderas rojas con la medialuna y la estrella que atestan las calles, los palacios y las casas. La impresión de un nacionalismo tosco contrasta con el infinito que la ciudad trasunta en cada rincón. Tal vez es esa hendija inconjurable la que hizo posible que, en esta misma ciudad donde como en ninguna otra gravita el infinito, sucediera la madrugada del 24 de abril de 1915. Y casi 100 años después, la tarde del 19 de enero de 2007 en la que asesinaron al periodista de origen armenio Hrant Dink en la puerta del diario Agost -un mosaico, como tantos con el nombre de los desaparecidos pueden encontrarse en las calles de Buenos Aires, señala el sitio exacto para su memoria. Pocas horas antes había enviado a la revista Radikal el que sería su último artículo -“Asustadizo como una paloma”- tras ser condenado por el delito de “insulto a la identidad turca”, previsto por el polémico artículo 301.

Quien camina por Estambul siente que esa presunta identidad es inexistente. Advierte que lo que en verdad existe en ella es el infinito: la expansión de lo no idéntico, el abismo del tiempo como relicario de diversidades en diáspora, una trama abigarrada de todas las creencias, una insistencia de los credos por existir en jungla, la polifonía de las lenguas. Todo en esta ciudad infinita parece conjurar contra la posibilidad de un genocidio, que sin embargo comenzó en ella la tarde del 24 de abril de 1915 con la deportación y posterior asesinato de doscientos cincuenta intelectuales, clérigos, escritores y científicos armenios, en el llamado Domingo Rojo. Ese día aciago se buscó una decapitación de la dispersa comunidad de los armenios en tierras del entonces Imperio Otomano -con particular encarnizamiento en la Anatolia, que concentraba la mayor parte de ellos- para su destrucción física y cultural. De todo ello quedan pocos restos tangibles, aunque muchos atesorados en narraciones que no se extinguen -y en lo que dejan los muertos en sus visitas a los vivos.

Caminar por Estambul permite sentir de cerca el rumor del mundo, el fragor de la memoria, la espontánea poesía popular de vendedores que ofrendan sus productos a viva voz y la esperanza de un porvenir donde el destino de los pueblos que comparten la Tierra sea una polinización de las culturas para, finalmente, poder salir de la repetición que impone el odio.

Compartir en WhatsAppCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Noticias relacionadas

El Nobel de Literatura consagra a la canadiense Anne Carson
Cultura

Distinción. El Nobel de Literatura consagra a la canadiense Anne Carson

8 de octubre de 2026
El horizonte de los viajes en auto
Cultura

El transeúnte insomne. El horizonte de los viajes en auto

8 de octubre de 2026
Murió Piero, la voz de “Mi viejo” y “Para el pueblo lo que es del pueblo”
Cultura

Tristeza larga. Murió Piero, la voz de “Mi viejo” y “Para el pueblo lo que es del pueblo”

7 de octubre de 2026
Edgar Allan Poe: el escritor que convirtió el miedo en una forma de pensar
Cultura

Paso a la inmortalidad. Edgar Allan Poe: el escritor que convirtió el miedo en una forma de pensar

7 de octubre de 2026
Por favor, inicia sesión para comentar
Beneficios Hoy Día Sorteo Pimpinela en Quality Sorteo Harlem en Quality Sorteo David Bisbal en Quality

Noticias más leídas

Encuentro Plurinacional en Córdoba: la grilla completa de talleres, marchas y actividades

Agenda. Encuentro Plurinacional en Córdoba: la grilla completa de talleres, marchas y actividades

PorRedacción HDC
10 de octubre de 2026
0

Primeras imágenes del terremoto en Panama. Foto: TN.

Estado de alerta. Terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá y activaron alertas de tsunami

PorRedacción HDC
9 de octubre de 2026
0

Crimen de Gabriela Pérez: absolvieron al hermano y ordenaron su libertad

Giro. Crimen de Gabriela Pérez: absolvieron al hermano y ordenaron su libertad

PorRedacción HDC
9 de octubre de 2026
0

Cuatro días entre patios históricos, salas de teatro y música en vivo

Qué puedo hacer. Cuatro días entre patios históricos, salas de teatro y música en vivo

PorCandela Alberti
9 de octubre de 2026
0

El Aeropuerto de Ciudad de Panamá reanudó vuelos tras el sismo

Normalización. El Aeropuerto de Ciudad de Panamá reanudó vuelos tras el sismo

PorRedacción HDC
9 de octubre de 2026
0

Últimas destacadas

Fútbol

Con gol del Cuti Romero, el Atlético Madrid le ganó agónicamente al Alavés

2 horas atrás
Sociedad

Manuela Castañeira: “Cuando la sociedad se organiza, logra cosas”

3 horas atrás
Hoy Mundo

Ucrania bombardeó una terminal petrolera rusa tras el pacto energético entre Trump y Putin

3 horas atrás
Sucesos

Condenaron al conductor que llevó a un municipal sobre el capot en Córdoba

4 horas atrás
+ Seguí a Hoy Día Córdoba en Google News Google News
Hoy Día Córdoba

Medio de comunicación de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodismo con agenda propia.

Secciones

  • Agrietados
  • Ambiente
  • Análisis
  • Análisis internacional
  • Automovilismo
  • Autos
  • Azar
  • Basquet
  • Boxeo
  • Ciencia
  • Club de la Porota
  • Columnistas
  • Córdoba
  • Cuaderno de bitácora
  • Cuentos de Verano
  • Cultura
  • Cultura y tecnología
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • El centinela ciego
  • El Imperdible
  • El ojo de Horus
  • El Transeúnte Insomne
  • En las redes
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Finanzas
  • Fútbol
  • Gastronomía
  • Gente
  • Golf
  • Hablemos un poco
  • Hacia la tierra sin mal
  • Hockey
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Córdoba
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Información
  • Información General
  • Mascotas
  • Nacional
  • Negocios y empresas
  • Política
  • Política Cordobesa
  • Rugby
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tapa del día
  • Tecnología
  • Tenis
  • Turismo
  • Un pedante en delantal
  • Voley

Institucional

  • Inicio
  • Staff
  • Edición Impresa
  • Registro Gratuito al News
  • Suscripción al Diario Papel
  • Juegos
  • Sorteos
  • Política de privacidad
  • Contacto
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.

¡Bienvenido de nuevo!

Iniciar sesión con Google
ó

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada? Registrarse

Crear cuenta

Registrarse con Google
ó

Complete los siguientes campos para registrarse

Campos obligatorios. Iniciar sesión

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar sesión
¡Leé nuestra última edición impresa!
Tu Email*
¡Recibí la edición papel en tu casa!
Tu Email*
Sin resultados
Ver todos los resultados
Registrate al news
  • Visita del Papa
  • Hoy Córdoba
  • Ambiente
  • Análisis
  • Autos
  • Azar
  • Ciencia
  • Columnistas
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía y Negocios
  • Espectáculos
  • Estilo y Bienestar
  • Gastronomía
  • Gente
  • Hoy Comunidad
  • Hoy Día Clip
  • Hoy Mundo
  • Hoy País
  • Humor
  • Mascotas
  • Política
  • Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Turismo
  • Edición Impresa
  • Hoy Día Podcasts
  • Hoy Día Juegos
  • Iniciar Sesión
  • Registrarse

© 1997-2026 - Hoy Día Córdoba - Todos los derechos reservados. Desarrolla: Daskalos.