Los meses de verano transcurren a otra velocidad. Ese ritmo puede refrescarse, e inclusive podemos alivianar las jornadas estivales, con la lectura que desde tiempos inmemoriales, gana espacio en los períodos vacacionales.
Aunque en los últimos años muchas personas optan por ahogarse -como si fuera una pileta sin fondo- en las redes sociales, proponemos unos títulos -que también pueden disfrutarse desde un kindle-, porque más allá del soporte (sea papel o pantalla), lo importante es recorrer el descanso junto a ese río de palabras, en esa isla de imaginación.
Entre los libros más vendidos del año, a nivel mundial encontramos El último secreto de Dan Brown, autor del célebre El Código Da Vinci. Un autor que no falla y gusta mucho. Experto en thrillers, Brown suelta a Robert Langdon -su personaje estrella- en Praga para desentrañar el brutal asesinato de una científica. La muerte incluye el robo de un enigmático manuscrito sobre la conciencia humana.
También en el podio 2025, tenemos Mi nombre es Emilia del Valle de Isabel Allende. Esta novela romántica, con ojos femeninos, es la última entrega de la autora chilena. Muy querida en el mundo hispanoparlante, ha sido distinguida con el premio Nacional de Literatura del país trasandino, aunque su trascendencia internacional le ha permitido integrar la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras.

Escritas en argentino
En nuestro país tenemos la suerte de leernos bastante entre nosotros y las métricas de las librerías ponen en el podio local a muchos connacionales, como Gabriel Rolón que suele colocar bestsellers con contundencia. Este año ha publicado La Soledad donde desmenuza filosófica y psicoanalíticamente esa condición que puede ser “refugio y exilio”. Con una prosa clara y no necesariamente en la laguna de autoayuda, nos propone un texto de divulgación que siempre contribuye con los debates.
Pedro Saborido, un autor que hace gala de su humor cínico y actual presenta Una historia de la felicidad. Tenemos en nuestras manos una extravagante colección de 20 relatos que hilvanan personajes tan fantasiosos como nuestra propia realidad.
Ellas son protagonistas
Ha sido un año especialmente fecundo entre las autoras. Además de Las cosas que perdimos en el fuego, conjunto de cuentos de la siempre atrapante Mariana Enriquez que viene vendiéndose sostenidamente desde hace casi diez años, en la pole position se destaca La niñera de la KGB de Laura Ramos, donde se cuenta una historia verídica. El texto narra la vida y obra de su niñera África de las Heras, una peligrosa espía española nacionalizada rusa. Un dato muy literario es que estuvo casada con Ramón Mercader, quien asesinó a Trotsky, pero sobre todo es el protagonista del gran libro El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura. Vale destacar que Laura Ramos es hija de Jorge Abelardo Ramos, fundador del movimiento político la Izquierda Nacional, lo que explica el espionaje relatado en esta atrapante combinación de memorias personales e investigación histórica.

Alberto Mateu, referente indiscutido del sector editorial en Córdoba también destaca tres libros para este año, todos de autoras: Ruth, de Adriana Riva que propone zambullirse en la vida de una mujer mayor, cultora de un humor que la autora traslada al lector; Crac, de Josefina Licitra y Desaparecida dos veces, de Teresa Donato. Este último -considerado “un librazo” por Mateu- relata la vida de Ana María Massochi, una chica del interior profundo que fue líder montonera. Muchos años después de reinventarse como profesional le relata a la autora su pasado.
Poker de libros con tonada local
Córdoba también cierra el año con buenas ediciones, empezando por La Entrega, de Perla Suez. Esta atrapante novela actual supera a los thrillers internacionales debido a su suspenso diseñado con figuras, paisajes y circunstancias locales. Mafia, violencia, e impunidad en afluentes cercanos.
Con una edición muy delicada, tenemos que recomendar Paseo de Carlos Surghi. Breve, y tal vez por eso muy luminoso, este texto en clave ensayística nos recuerda la importancia del “reposo y de todo lo que reposa” en tiempos de alienación e hiperactividad. Una oda a la ciudad, las veredas, y tomar café.
Para quienes quieran viajar desde la reposera, Moscú no cree en lágrimas, de Gonzalo Fiore Viani. Como los ríos serranos, estamos frente a una cálida aproximación a la fría nación soviética, cuya delgadez -insistimos, como nuestros ríos- no invalida una caudalosa lectura. Formado en política internacional, el ojo del autor complementa la sección crónica de viajes.

Al poker de autores locales lo podemos complementar con Aquellos días de tanto frío de David Voloj. Este divulgador de la enseñanza se tira de cabeza en un conjunto de cuentos redactados de forma accesible, pero con puntuación perversa. Amor, celos, envidia y otros sustantivos abstractos flotan donde nadamos los humanos.

La Librería del palacio, en la misma orilla
En las playas doradas de Nueva Córdoba, la Librería del Palacio impulsa la campaña “Leer al sol (o a la sombra)” que incluye una bolsa playera de regalo para los lectores que hagan sus compras durante enero (por un valor superior a $ 90.000). Tiene todo tipo de material -tanto libros como nolibros-. La única forma de no dejar todo el aguinaldo es bucear hasta lo que te interesa, pagar rápido y salir conteniendo la respiración.
Allí encontramos El elefante de Carlos Drummond de Andrade, con ilustraciones de Raquel Cané, apta para niños de 3 a 99 años. Una pepita de oro que podemos extraer del río donde fluye la imaginación.









