En los años 90, cuando el videoarte y las tecnologías digitales todavía ocupaban un lugar incipiente en buena parte de la escena artística, Marcello Mercado ya experimentaba con lenguajes que desafiaban las formas tradicionales de crear imágenes. Su obra The Torment Zone, de 1992, es parte de esa búsqueda temprana, que cruza cuerpo, imagen y tecnología. En pocos años, ese camino le valió reconocimiento internacional: obtuvo el premio principal de Videobrasil en 1998 y nuevamente en 2001.
El artista argentino-alemán regresa ahora con Leopardos cazan leopardos, una exposición que inaugurará el próximo jueves, a las 18, en 220 Cultura Contemporánea, el espacio de Plaza de la Música. Con curaduría de Gustavo Blázquez y Sofía Torres Kosiba, podrá visitarse hasta el 27 de noviembre, de martes a viernes, de 17 a 20, con entrada libre y gratuita.
La propuesta reúne dibujos, pinturas, videos, sonidos y experimentaciones con materia biológica y tecnologías digitales. Su título remite a un proceso de transformación permanente: aquello que una obra incorpora puede convertirse en el punto de partida de otra. Así, un paisaje puede volverse información, el sonido transformarse en imagen y el cuerpo funcionar como archivo.
“Marcello trabaja como quien no reconoce un afuera. Todo puede ser incorporado por la obra y todo puede convertirse en materia de otra obra”, señalan los curadores. En esa lógica, los materiales no permanecen aislados ni conservan necesariamente su forma original: se mezclan, se modifican y reaparecen en nuevas composiciones. La obra se alimenta de sus propios elementos y vuelve a producirse a partir de ellos.
El recorrido también abre interrogantes sobre la relación entre los cuerpos y las tecnologías, la circulación de imágenes y los sistemas que organizan la vida contemporánea. En ese contexto, el noise —el ruido entendido como interferencia entre señales— ocupa un lugar central. Allí donde la información pierde nitidez y distintas capas se superponen, aparecen otras posibilidades de percepción y creación.
“Marcello y su hacer representan el espíritu del 220cc y esta muestra va en línea con una intención que venimos teniendo de poner en valor a precursores y hacedores que han marcado las nuevas generaciones de artistas que rompen las estructuras”, señala Florencia Gauna, directora del espacio cultural.
La apertura incluirá una entrevista-conversatorio entre el artista y los curadores, en la que abordarán el proceso de la exposición y la trayectoria de Mercado. Luego, la jornada continuará con una celebración musical a cargo de la DJ Albina Yellow.
Una trayectoria entre Argentina y Alemania
Nacido en Argentina en 1963, Mercado vive y trabaja entre Argentina y Alemania y tiene su base en Colonia desde 1999. Estudió Cine en la Universidad Nacional de Córdoba y Artes Mediales en la Academia de Artes Mediales de Colonia (KHM).

Su práctica, desarrollada durante más de tres décadas, parte del cine experimental y el arte de los nuevos medios, y se extiende al dibujo, la pintura, la fotografía, la instalación, los libros de artista, los medios computacionales, la inteligencia artificial y la materia biológica. A través de estos lenguajes, investiga las relaciones entre cuerpos, imágenes, archivos y tecnologías, con proyectos de largo aliento en los que el archivo funciona como un campo de recombinación.
Además de los dos reconocimientos de Videobrasil, recibió el Grand Prix de Vidéoformes, en Francia; una mención honorífica en el Prix Ars Electronica, en 2012; y el Diploma al Mérito Konex. También obtuvo becas de la John D. y Catherine T. MacArthur Foundation, la Rockefeller Foundation, la Fundación Antorchas y la Stiftung Niedersachsen, entre otras instituciones.
Su obra se exhibió en espacios internacionales como la Bienal de Venecia, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el ZKM de Karlsruhe, el Museum Ludwig de Colonia, el Kunsthistorisches Museum de Viena y el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.









