Estudiantes de La Plata escribió una nueva página dorada en su rica historia internacional. Tras empatar 0-0 en los 90 minutos y jugar casi toda la segunda mitad con diez hombres, el equipo argentino eliminó al poderoso Flamengo por 3-2 en los penales y se metió en la final de la Copa Libertadores. El arquero uruguayo Fernando Muslera se agigantó en el estadio Maracaná al contener tres remates en la definición, asegurando el pasaje a la cita máxima, donde el Pincha se medirá ante Palmeiras.
El encuentro en Río de Janeiro comenzó con el León plantado de igual a igual frente al vigente campeón del torneo. Lejos de refugiarse, los dirigidos por Alexander “Caciqu”e Medina tuvieron las chances más claras de la primera etapa. Agustín Rossi, arquero local, evitó la caída de su valla primero ante una definición de Marcos Rojo y luego con una estirada providencial para desviar al palo un potente remate de Baltasar Rodríguez.
Resistencia y sufrimiento
El trámite del partido cambió drásticamente a los cuatro minutos del complemento. Baltasar Rodríguez recibió su segunda tarjeta amarilla por una infracción en el borde del área y dejó a Estudiantes con un hombre menos. A partir de esa desventaja, el libreto se modificó: debió replegar filas y apostar al orden defensivo para neutralizar a un rival que, pese a la posesión del balón y los nombres de jerarquía, careció de ideas claras para lastimar.
La figura de Muslera comenzó a cimentarse en ese tramo de resistencia. El portero charrúa sostuvo el cero con intervenciones precisas, destacándose un achique fundamental ante un cabezazo a quemarropa del ecuatoriano Gonzalo Plata a falta de diez minutos para el cierre del encuentro.
Una definición para la historia
En la tanda de penales, la experiencia y la intuición del arquero de 40 años desnivelaron la balanza. Tras las conversiones iniciales de Giorgian De Arrascaeta y José Sosa, Muslera se volcó sobre su derecha y contuvo el disparo de Jorginho. El dramatismo aumentó cuando Edwuin Cetré resbaló en su ejecución y, tras verse obligado a repetirla por un doble toque, elevó la pelota por encima del travesaño.
Sin embargo, el arquero uruguayo volvió a aparecer en todo su esplendor para atajarle el tiro a Lucas Paquetá. Eros Mancuso y Leo Pereira anotaron sus respectivos penales para dejar la serie igualada, hasta que Tiago Palacios devolvió la ventaja a los platenses con una ejecución firme. En el remate decisivo, Muslera bloqueó el intento de Bruno Henrique y desató el festejo albirrojo.
De esta manera, Estudiantes regresará al estadio Centenario de Montevideo el próximo 28 de noviembre para enfrentar a Palmeiras. El club que preside Juan Sebastián Verón buscará alzar la quinta Copa Libertadores de su historia, apelando a la misma mística que lo coronó por última vez hace 17 años.









