Apenas unas semanas después de los festejos por la consagración en el Segundo Torneo y el Trofeo de Campeonas, se confirmó la salida de Romina Núñez, la figura indiscutida de Belgrano. Lo que debía ser una negociación de renovación rutinaria se transformó en un escándalo: la jugadora anunció que no continuará en el club porque el cuerpo técnico decidió prescindir de sus servicios.
El conflicto estalló luego de que la entrenadora, Mariana “Pomu” Sánchez, le comunicara telefónicamente a la tandilense que no sería tenida en cuenta para la temporada 2026. La respuesta de Núñez no tardó en llegar y fue contundente. A través de sus redes sociales, la volante expuso su dolor y lanzó un dardo directo hacia la conducción del plantel: “Entiendo que no todos son leales a sus propias palabras”. La futbolista aclaró que su intención siempre fue renovar el vínculo, pero se encontró con una puerta cerrada que la dejó “sorprendida y triste”.
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La decisión deportiva resulta difícil de explicar desde los números. Núñez no solo fue el motor futbolístico del “Pirata” campeón, sino que viene de ser elegida como la mejor futbolista de Argentina en 2025 por la prestigiosa encuesta del diario El País de Uruguay. Su salida implica perder jerarquía, goles y conducción apenas meses antes del gran objetivo del año: la Copa Libertadores. “Me entregué al 100% por este escudo y un pedacito de mi corazón quedó en Alberdi para siempre”, expresó a modo de despedida, agradeciendo el apoyo incondicional del “pueblo pirata”.
Esta baja se suma a un éxodo preocupante que está desmantelando la columna vertebral del equipo campeón. En los últimos días ya se habían confirmado las partidas de referentes como Belén Taborda, Sabrina Maldonado y Laura Felipe. Con el plantel diezmado y el clima interno enrarecido por la gestión de estas salidas, Belgrano deberá rearmarse contrarreloj para afrontar el desafío internacional sin sus principales figuras.









