Lionel Messi brindó una distendida entrevista en la que repasó momentos cumbres de su carrera y expuso facetas poco conocidas de su vida cotidiana. A sus 38 años y en la antesala de su sexta participación mundialista, el atacante conversó con su excompañero Nahuel Guzmán y con Gonzalo Iglesias en el podcast “Miro de atrás”, dejando reflexiones que rápidamente hicieron eco en el mundo del deporte.
Uno de los pasajes más llamativos de la charla se dio cuando el astro rosarino confesó cuál es su mayor deuda personal. Lejos del césped, la cuenta pendiente radica en la educación formal. “Me arrepiento de muchísimas cosas, se los digo a mis hijos. Tener educación, estar preparado, no haber aprendido inglés de chico”, reveló. Al profundizar sobre esta carencia, explicó que la barrera del idioma le generó incomodidad al cruzarse con figuras mundiales: “Tuve tiempo y no lo hice. Estuve en situaciones con personalidades increíbles, espectaculares y te sentís un ignorante, decís ‘qué boludo, cómo perdí el tiempo’”.
En otro tramo de la extensa charla, el diez abordó el momento de mayor tensión que le tocó atravesar durante la Copa del Mundo Qatar. Tras la sorpresiva caída en el debut ante Arabia Saudita, el plantel albiceleste llegó al duelo contra México caminando por la cornisa. “Si no ganábamos, prácticamente estábamos eliminados. Fuimos a jugar con miedo ese partido porque la obligación era otra e inconscientemente vos pensás en todo el proceso del que veníamos”, confesó. Sin embargo, destacó que su gol para abrir el marcador significó una liberación total que les permitió retomar la confianza y encaminarse hacia la consagración definitiva frente a Francia.
Más allá de la pelota, el ídolo también abrió la puerta de su intimidad familiar. Con total naturalidad, relató cómo le propuso matrimonio a Antonela Roccuzzo en un hotel de Barcelona cuando ya habían nacido Thiago y Mateo, bromeando con que el pedido incluyó un pragmático “poné la fecha”. Además, reflexionó con humor sobre el desinterés de sus hijos por sus galardones pasados, afirmando que a ellos “les chupa un huevo” lo que él logró, una actitud que curiosamente lo ayuda a disfrutar mucho más de las pequeñas cosas del presente.
Finalmente, la entrevista dejó espacio para la nostalgia y el recuerdo inquebrantable de sus raíces. Con ternura, rememoró su primer encuentro con Diego Armando Maradona durante el histórico ciclo televisivo “La Noche del 10”. Al hablar del astro, no escatimó en elogios y aseguró con devoción que su figura “va más allá de cualquier cosa” porque sencillamente “rompió todas las generaciones”.
Para coronar la charla, el rosarino se refirió a los viejos códigos del fútbol y cuestionó con firmeza la exposición actual que sufren los planteles, sentenciando que le parece “raro” que hoy se cuente públicamente lo que pasa puertas adentro de un vestuario.









